Sábado 11 de Abril de 2009
"Pimpi es inocente porque el día de los incidentes no estuvo en el club y todo esto fue armado para perjudicarlo. Todo lo que dijeron de él son puras mentiras". Maira Camino tiene 29 años y es una de las seis hermanas mujeres del ex jefe de la barra brava de Newell’s Old Boys, que además tiene otros cuatro hermanos varones. La mujer, junto con otros allegados y amigos, habló con este diario mientras esperaba la llegada de la combi policial que minutos después depositaría a Pimpi en los tribunales provinciales para prestar declaración indagatoria ante la jueza Raquel Cosgaya (ver página 34).
En la esquina de Montevideo y Moreno, Maira defendió no sólo a Pimpi sino también a sus otros dos hermanos implicados en los episodios ocurridos en el parque Independencia, Alberto Tato (que está preso) y Juan Ramón (prófugo). "Ninguno de los tres tuvo algo que ver. Son inocentes", remarcó la mujer en un tono sereno, pero firme. "Es mentira lo que se dice. Ellos no estuvieron ahí, los quieren involucrar y confío en la Justicia para que esto se aclare", agregó.
No tenía avales. Maira contó que tuvo "muy poco" contacto con Roberto durante los días que estuvo prófugo de la Justicia. "No se presentaba porque la ley no le daba avales y era seguro de que lo iban a dejar preso mucho tiempo por nada. Yo creo que una vez que declare va a salir en libertad. Mis dos hermanos van a ser excarcelados porque no hicieron nada. Es más, no hay ninguna denuncia contra ellos, sólo una mujer policía que dijo verlo a Pimpi en el estadio. Eso da una idea de que todo esto fue armado para perjudicarlos".
La mujer indicó que no pudo tomar contacto con Roberto desde que lo trajeron, el jueves a la noche desde Buenos Aires, donde lo arrestó una comisión policial integrada por efectivos de la Unidad Regional II y de la Policía Federal. "Más allá de lo que diga la gente y la sociedad, mi hermano es inocente", afirmó.