Miércoles 30 de Diciembre de 2015
Hace no mucho tiempo escribí una carta de lectores que publicaron, quejándome de las estaciones de bicicletas (que no cuestiono), ubicadas sobre la calle (no sobre las amplias veredas lindantes, donde no molestarían), y en lugares álgidos para estacionar, reduciendo la cantidad de espacios para vehículos de cuatro ruedas, que se han vendido sin ningún tipo de planificación urbana. Ejemplo de estaciones: Sanatorio de la Mujer, plaza López, plaza Pringles, entre otros lugares. Resulta que ahora se suman "permisos" o no, para apropiarse de los 20 metros anteriores y posteriores de las esquinas de bares y restaurantes de la ciudad (donde jamás permitieron estacionar, argumentando que era para ascenso y descenso de pasajeros). Ejemplos: Alvear y Jujuy, y Pueyrredón y Catamarca (sólo por mencionar dos casos), donde se instalaron mesas y sillas para aprovechar económicamente del lugar ganado a la calle. En definitiva, nos están complicando la vida cotidiana, vaya uno a saber quién se beneficia y por qué se permite.
Jorge Fiorina