Edición Impresa

"Mi casa voló, todo quedó en escombros", lamentó Anahí Salvatore

La mujer que graficó desde la ventana del edificio siniestrado la desesperación de los sobrevivientes contó cómo fue rescatada desde el quinto piso de Salta 2141.

Sábado 10 de Agosto de 2013

"Había mucho humo, me ahogaba y el calor aumentaba", contó desde su cama de un sanatorio céntrico Anahí Salvatore, la mujer que se vio en una de las primeras imágenes de la trágica explosión, colgada de la ventana y a la espera de auxilio para salir del quinto piso de su departamento de Salta 2141. Con semblante sereno hizo un pormenorizado repaso sobre cada momento posterior al siniestro y las peores amenazas que sufrió, el humo, el calor y el vacío: a su departamento del quinto piso le faltaban algunas paredes.

"Mi casa voló, todo quedó en escombros, la única habitación que quedó más o menos entera era el living y donde yo estaba. Lo que más necesitaba era aire. Había mucho humo y cada vez hacía más calor", relató.

El testimonio de Anahí es conmovedor, no sólo por lo que recuerda del momento de la explosión sino porque su imagen, aferrada a una ventana de su casa en medio de nubes de humo pidiendo ayuda, recorrió el mundo. La mujer ahora se recupera satisfactoriamente en un sanatorio, donde contó su difícil experiencia. "Para mí pasaron muchos minutos hasta que pude salir. Creo que estuve como dos horas. Estaba muy lúcida y lo único que quería era no perder esa condición para poder moverme. Sentía que si me acercaban una escalera podría salir. Lo que pasa es que el aire me quemaba y el calor me ahogaba. Eso era lo que más sufría, más allá de los golpes", contó.

"Estaba muy entera y muy lúcida, veía cómo se había derrumbado la parte de atrás del edificio. Me podía mover en muy poco espacio. El humo me asfixiaba, eso era lo peor", relató ayer la mujer.

Anahí recordó que unos minutos antes de la explosión habló por teléfono con su marido y que lo alertó de que había ruido extraño en el edificio. "Ahora voy, me dijo y al rato explotó todo. Después, cuando estaba en la ventana, vi que desde la calle me hacía señas. Entonces me quedé más tranquila. Por suerte ninguno de los dos entraba o salía del edificio", dijo.

"Tenía la sensación de que si me acercaban algo podía moverme y salir. Miraba hacia abajo y me pedían que no me tirara. Eso nunca se me pasó por la cabeza. Sólo pedía agua y que se apuraran".

"Cuando sacaba el cuerpo afuera, sentía aire fresco y veía a los bomberos que estaban ahí que me daba fuerza. Ahora quiero encontrarme con ellos, con los dos que se arriesgaron tanto para sacarme de ahí. Ahora entiendo que ellos arriesgaban la vida", contó.

Y añadió: "Quiero encontrar al bombero que se acercó con la escalera para sacarme. Me pasaba agua. Quisiera verlo y agradecerle todo. Estaba lastimada, pero no sentía nada. Lo único que quería era salir de allí".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS