Lunes 14 de Septiembre de 2015
Vivió el partido con la misma adrenalina que exhibe cada vez que Central sale a escena. Hizo gestos de lamento cuando su equipo fallaba en la puntada final. Se desesperaba e iba de un lado hacia otro sin cesar cuando uno de los suyos erraba un pase o no terminaba la jugada. Estaba de remera pero no tuvo empacho en demostrar que es cabulero porque se puso la bufanda en el complemento para no sacársela más. Cuando Diego Abal sentenció el empate sin goles dio muestras de insatisfacción por el resultado. Luego lo ratificó en la conferencia de prensa, cuando dio el presente 45 minutos después de la tibia igualdad en el colmado Gigante. Arrancó la charla pidiendo que solucionaran una falla técnica para poder expresarse como correspondía. Eso sí, el rostro firme y la mirada punzante lo acompañó en los diez minutos de diálogo con los medios. Una vez que terminó todo en la sala, Eduardo Coudet se quedó unos instantes para confirmar cómo será el trabajo semanal canalla. Luego se levantó en cámara lenta del cómodo sillón con un “hasta luego” respetuoso y contundente para dejar el recinto.
Puso los recursos que tenía a mano en pos de hilvanar un nuevo triunfo. Sea por el torneo local como ante Newell’s. El resultado no fue el esperado. Sea para el entrenador como también para los jugadores. Sin embargo, no se baja de la lucha por el campeonato. Su ímpetu y mentalidad ganadora lo llevan a seguir transitando de manera positiva hasta que suene la campana final en un par de fechas más. Coudet no pudo ocultar su impotencia por el 0 a 0, aunque ponderó que sus dirigidos no traicionaron principios y valores para obtener una victoria que no llegó.
Ni bien concluyó el derby, el Chacho hizo algunos ademanes que sintetizaron su estado anímico y emocional antes de encarar a velocidad crucero hacia el túnel de salida, mientras los jugadores y cuerpo técnico rojinegros celebraban el empate. “No me voy contento. Mi equipo siempre tiene la intención de ir por los tres puntos. Cuando no gano, no me gusta”, declaró sin empacho el técnico auriazul con firmeza.
Mientras el partido seguía su curso, Coudet trató de estar en todos los detalles. Aprovechó cuantas veces pudo para hablar con su ayudante, el Chino Garcé, o algún jugador que tuviera cerca. Tanto para él como para este grupo que formó era más que un clásico. Por eso la bronca con el resultado puesto. También se lo notó algo molesto por la producción colectiva.
“La realidad es que nos faltó claridad para generar más ante un equipo que achicó los espacios y su única intención fue defender el resultado”, remarcó el entrenador cuando las pulsaciones ya estaban bajas y como para redondear desde lo táctico lo que hizo Central ante un Ñuls que mostró limitaciones.
Por eso, cuando se lo interrogó al DT sobre si le llamó la atención la estrategia visitante dijo sin dudar: “No. Esperábamos que fuera así, como también un poco más de intención por parte de ellos. Cada uno juega a lo que quiere. De mi parte intento que mi equipo respete una forma y una idea”.
Sobre si plantearía un derby como lo hizo Bernardi, el Chacho manifestó: “No soy quien para juzgar. Cada uno juega y hace lo que quiere”. Y al instante remarcó con orgullo. “Somos los jugadores y plantel que tenemos. Respetamos una forma e idea. También me hubiese gustado poder asistir a otro espectáculo”, cerró el Coudet en clara referencia al planteo austero que hizo Newell’s , que dejó masticando bronca a todo el aún ilusionado pueblo auriazul.