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Metallica hizo historia con un show silencioso en la Antártida

El grupo de rock tocó en la base argentina Carlini. Según el guitarrista James Hetfield fue "el concierto más memorable de la banda".

Martes 10 de Diciembre de 2013

Metallica, una de las más reconocidas bandas de heavy metal del mundo, ofreció este domingo un insólito concierto bajo cero, en los hielos de la Antártica argentina, ante poco más de un centenar de asistentes que escucharon al grupo mediante auriculares para evitar un impacto medioambiental.

"Gracias por acompañarnos en el concierto más memorable de Metallica", dijo James Hetfield, el cantante de la banda, tras arrancar a las 22.20 de anteanoche esta singular actuación, en el helipuerto de la base argentina Carlini.

En el interior de un domo transparente, de 12 metros de diámetro y seis de altura, con la belleza de las intensas aguas azules de la Caleta Porter y la blancura del glaciar Fourcade como telón de fondo, Metallica descargó la potencia del sonido heavy metal pero, sin amplificadores, solo fue perceptible a través de auriculares.

"Este show estará en los libros de historia algún día", dijo Hetfield, rodeado, literalmente, de un público tan inusual como la propia actuación, compuesto por un puñado de admiradores, científicos de los lugares más dispares destinados a las bases próximas a Carlini y un reducido grupo de periodistas.

Durante una hora, Metallica desgranó algunos de sus más notables éxitos, como "Creep Creeping Death", "Sad Bat True" y "Nothing Else Matters", todo un himno para los fans de la banda californiana.

En el domo, toda la fuerza de Metallica a través de los auriculares y, apenas perceptible, el ritmo amortiguado de la batería de Lars Ulrich y los gritos de los fans sin los cascos mientras, a pocos metros, un grupo de skuas -aves autóctonas de la Antártica- dormitaban en una charca y un puñado de pingüinos y elefantes marinos descansaban indiferentes a la insólita convocatoria.

Un concierto precedido de más de un año de intenso trabajo y de un meticuloso protocolo sobre impacto medioambiental supervisado por la Dirección Nacional Antártica (DNA) argentina que ha implicado el uso de auriculares y la cuidadosa instalación de más de 25 toneladas de equipos, incluidas placas solares, para evitar cualquier tipo de impacto en el entorno.

"Fue una experiencia única, la disfruté muchísimo", explicó poco después del concierto Kirk Hammett, guitarrista de la banda, para quien el uso de auriculares entre el público no supuso problema alguno dado que los músicos utilizaron el sistema habitual para comunicarse con sus propios audífonos.

Tampoco el frío ?que llegó a alcanzar los dos grados bajo cero? afectó al grupo porque dentro de la carpa la temperatura fue "totalmente normal" y el clima con el público "muy cálido", agregó.

La presencia de Metallica en Carlini alteró, por un día, la actividad de las bases cercanas y convocó a científicos de Uruguay, Chile, Polonia, Corea del Sur, Rusia, Brasil y Alemania, que se mezclaron con los 19 admiradores de la banda seleccionados en cinco países latinoamericanos para asistir al concierto en la Antártica.

El Flaco y Pappo

Los miembros de la base Carlini nunca imaginaron que un un día llegarían a actuar como "teloneros" de Metallica en el continente blanco. El "coro silente de Carlini" abrió la insólita jornada cultural rindiendo un homenaje al rock argentino con temas de Pappo y Luis Alberto Spinetta.

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