Martes 29 de Diciembre de 2009
Lionel Messi es un genio, pero no es Dios para que pueda jugar solo. Cuando los seleccionadores del equipo de fútbol argentino se decidan a formar un equipo estable (¿cuando será?), Lio podrá rendir como rinde en el Barcelona y como lo ha hecho muchas veces en los distintos seleccionados argentinos en los cuales participó. No estoy de acuerdo con el señor Roberto Araoz (carta 23-12-09) en que el festejo de Messi en la final de la Copa Mundial de Clubes haya sido desmesurado. Considero que, aún siendo tan joven, es un chico que tiene la humildad de los grandes. Sí Verón hubiese el hecho el gol de la victoria, ¿no lo hubiese gritado porque en el equipo rival jugaba un argentino? ¡Por favor, dejemos las niñerías y aplaudamos el buen fútbol y al justo y merecido vencedor que fue Barcelona, con Messi a la cabeza!
Nelly Militello nelly_nob@hotmail