Mentalmente apta para ir a prisión
Tras ser dada de alta del Agudo Avila, una mujer de 35 años fue imputada por el homicidio de su novio, a quien incendió en noviembre pasado.

Jueves 21 de Mayo de 2015

Una paciente psiquiátrica de 35 años fue imputada del asesinato de su novio, a quien quemó hace cinco meses, luego de establecerse que comprende la criminalidad de sus actos. La mujer, que estaba en un neuropsiquiátrico, quedó alojada con prisión preventiva sin plazos en una dependencia penitenciaria.
  Marina Angélica Alconada fue detenida el pasado 14 de noviembre acusada de haber matado y prendido fuego a su novio Alejandro Silva, de 37 años. Desde un principio estuvo en duda si estaba en condiciones mentales de ser imputada del crimen. Así, fue internada en el Neuropsiquiátrico Agudo Avila, donde en abril pasado se dio cuenta de que podía obtener el alta.

Calcinado. La mañana del pasado viernes 14 de noviembre el cuerpo de Silva apareció calcinado en el cruce de Lamadrid y la colectora de Circunvalación, al borde de la villa La Cariñosa. A unos cien metros vivía Marina en una tapera de ladrillos, madera y chapas. Alejandro era de la zona pero vivía con su madre en barrio Plata.
  Ese día  la hermana de la víctima contó que Alconada había confesado a un amigo que había matado y quemado a Silva. Los primeros datos sobre el crimen indicaban que había arrastrado el cadáver hasta donde fue hallado.
  Al parecer Marina y Alejandro estaban juntos desde hacía un año en una relación conflictiva. Al momento del crimen ya no estaban de novios pero se frecuentaban. La noche anterior un vecino había notado algo raro. “Había un fuego muy intenso en la casa de la mujer. Nos preocupamos porque ella no está bien. Y si las llamas agarran las casillas acá se termina todo”, contó.
  El vecino añadió que a la mañana siguiente sacó a los perros y a la distancia vio a Marina “arrastrando unas cobijas con un bulto”. La siguió y pudo ver cómo lo dejaba en  Lamadrid y la colectora y lo prendía fuego. “Estaba todo quemado, le faltaban partes. Se ve que le había querido tapar la boca con algo. Ella empezó a gritar y salió corriendo”, agregó el vecino que retuvo a Marina hasta que llegó la policía.

Enferma. Ya entonces la hermana de Silva había dicho que Marina era “enferma psiquiátrica” y su hermano lo sabía. Días después del crimen, el juez penal Javier Beltramone ordenó que la Justicia civil determinara si debía estar internada.
  Alconada fue alojada en el Agudo Avila y en marzo la Dirección de Juntas Especiales de Salud Mental determinó que “no presenta afecciones en la comprensión de sus actos y comprende la criminalidad de los mismos”. Por ende, puede recibir tratamiento ambulatorio.
  El mes pasado el neuropsiquiátrico comunicó que Marina estaba en condiciones de obtener el alta. Días atrás, en una audiencia imputativa, el fiscal Ademar Bianchini pidió prisión preventiva por el delito de homicidio doblemente calificado por vínculo y ensañamiento.
  El juez Gonzalo López Quintana dictó la prisión preventiva sin plazos y ordenó trasladar a Alconada a la Unidad Penitenciaria Nº 5, previo paso por el Agudo Avila para recibir la medicación prescripta.