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Méndez dijo que "habrá que jugar a muerte" para lograr el ascenso de Central

El andar de Jesús Méndez afuera de un campo de juego es muy disímil al que exhibe cuando entra a la cancha. Habla pausado, no gesticula y mira hacia un lado y otro con armonía.

Domingo 06 de Enero de 2013

El paso cansino no es por la ardua jornada basada en la tarea física que dejó atrás. Tampoco porque se perfila rumbo a una zona del predio de Ezeiza donde predomina la arena para hacer alguna rutina específica. El andar de Jesús Méndez afuera de un campo de juego es muy disímil al que exhibe cuando entra a la cancha. Habla pausado, no gesticula y mira hacia un lado y otro con armonía. Eso sí, en cada respuesta no busca excusas. Va al grano y dice lo que siente con convicción. “Nos esperan 20 finales. Sabemos que habrá que disputar cada partido a muerte porque este semestre será el más duro de todos. Tendremos mucha presión debido a que nos jugamos nada menos que el ascenso. Ojalá podamos coronar una buena campaña porque todos los centralistas nos mereceríamos subir”, afirma el aguerrido volante canalla con deseo y pasión.

   —¿Con qué expectativas afrontás esta pretemporada cuando faltan 20 fechas para que termine el torneo de la B Nacional?

   —Con las mejores. Tomo este nuevo desafío con tranquilidad, ganas y mucha esperanza. Dios quiera que después nos salga todo muy bien porque nos espera un semestre durísimo.

   —¿Pensás que será más duro que el anterior?

   —Sí, ni hablar. Y a medida que se vaya acercando la fecha de reinicio del torneo irá creciendo la ilusión y las expectativas de todos los centralistas. También sabemos que nos esperan varios meses donde habrá mucha presión y estrés porque nos jugaremos algo muy importante, ya sea a nivel colectivo como institucional.

   —¿Decís que será más estresante por lo que pasó en la última promoción?

   —Lo del torneo anterior ya quedó atrás. Lógicamente que nos hubiese gustado haber ascendido porque hicimos un buen torneo pese a que no logramos el objetivo en San Juan. Aunque la presión será la misma. En Central siempre hay presión. Por eso será importante mantener la calma de entrada, donde tendremos dos partidos de visitantes que no serán para nada fáciles.

   —¿Será el semestre más duro desde que estás en Central?

   —Sin dudas es así. Es que nos jugamos el ascenso y eso ya lo dice todo. Aunque más allá de lo que representa eso, la verdad es que trato de tomarme este proceso con tranquilidad porque sé que tenemos un buen plantel. De hecho lo terminamos demostrando en diciembre.

   —¿Tienen alguna fórmula para estar en armonía?

   —Hablamos mucho entre nosotros y con el cuerpo técnico. Eso nos posibilitó corregir los errores de las primeras fechas del torneo.

   —Hablando del inicio, ¿por qué arrancaron tan torcidos?

   —Lo único que sé es que regalamos las primeras fechas. No nos salía nada de lo que proponíamos. Pero gracias a Dios después revertimos todo y terminamos muy bien en todo sentido.

   —¿Qué cosas no deben volver a hacer?

   —Creo que ahora ya sabemos cómo jugar y afrontar cada partido. No debemos volvernos locos cuando no podemos marcar. Tampoco cuando no tenemos la pelota. Hay que mantener la calma y concentración en todo momento. Además debemos seguir imponiendo nuestro juego.

   —¿Se puede decir que ya tienen la base del equipo más allá de que seguramente llegará algún refuerzo?

   —Estamos bien. El grupo está muy unido y eso se nota. Además, ya sabemos cómo debemos jugar cada partido. No podemos ser más tan atolondrados para buscar el triunfo. Hay que ser cautos en ciertos momentos y punzantes en otros. Lógicamente que a medida que van apareciendo los buenos resultados, sumado a que algunos jugadores muestren buen nivel también, todo se simplifica. Aunque por suerte terminamos en zona de ascenso y fuertes anímicamente. Ahora habrá que revalidarlo cumpliendo además con el objetivo que tenemos. Ojalá podamos cerrar el semestre ascendiendo. No sólo por los hinchas, sino también por todos nosotros. La verdad es que nos mereceríamos algo así.

El objetivo no es el clásico

Cuando la charla giró en torno a los dos clásicos que asoman en un horizonte no muy lejano, Méndez no sacó el cotillón mediático para referirse a lo que debería ser una auténtica fiesta rosarina. “Lógico que son partidos que todo jugador desea jugar. Sobre todo en Rosario, donde la gente es muy pasional. Pero nuestro objetivo es el ascenso, y a eso apuntaremos en todo momento”, dijo el mendocino.
   “Acá sabemos que esos partidos quedarán siempre en el recuerdo porque son muy importantes. Se arma un lindo folclore en la previa y también tenemos claro lo que representa para la ciudad que los dos equipos más importantes se enfrenten. Ojalá pueda jugarlos”, acotó el volante canalla, quien destacó en todo momento “que lo más importante de todo será el objetivo que tenemos y seguimos desde que empezó el torneo”. Más claro, imposible.

Cuando el escenario es lo de menos

Respecto al particular lugar que eligió Central para realizar la pretemporada (el predio que posee la AFA en Ezeiza), Méndez dejó claro que el escenario pasa a un segundo plano ya que la prioridad es “trabajar”.

   —¿Es mejor para el grupo estar aislados así?

   —Me da igual. Cuando venís a una pretemporada, haya mar o montaña, sabés que no te vas a meter al agua todos los días o escalar porque venís a trabajar fuerte. En lo único en que te mentalizás es en entrenar y descansar bien. Después, si es acá, donde sólo se ve todo verde, o es en la costa, es igual.

   —Pero acá el hincha no puede ingresar como podría hacerlo en algún hotel en Mar del Plata o en cualquier otro lugar de la costa.

   —Mirá que estuve con otro gran club en un hotel y tampoco dejaban pasar a nadie. Era como acá en ese aspecto. Cuando vas a trabajar, vas a trabajar. Y acá vinimos a eso.

Exigencia máxima en el doble turno de Ezeiza

El plan de entrenamiento canalla archivó ayer el primer doble turno en este pintoresco predio de Ezeiza y cerró su segundo capítulo de pretemporada. La hoja de ruta fue seguida sin fisuras por la mayoría de los soldados que comanda Miguel Angel Russo, quien sorpresivamente se prendió un rato al tenis-fútbol antes de darle luz verde a la práctica vespertina.  El itinerario fue por demás de riguroso. La jornada arrancó a toda máquina en una de las cuatro impecables canchas que tiene el edificio 2, que es el que usa Central diariamente. La labor fue variada desde lo físico. Por eso, antes del almuerzo hicieron un buen rato de baños de contraste (intercambian en piletas con agua fría y caliente).   Mientras que luego de la siesta, la rutina comenzó con bloques físicos para más tarde complementarlos con trabajos de campo.    Una vez finalizada la pauta, que fue física y táctica, los 28 jugadores quedaron liberados dentro del predio, aunque algunos aprovecharon para hacer algunos ejercicios en el gimnasio. En tanto, la jornada de hoy también pinta para ser exigente en los dos turnos que habrá.

 

 

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