Mejora el niño chileno trasplantado
El nene chileno de 11 años a quien anteayer le fue implantado un corazón artificial por un equipo mixto de médicos de Argentina y Chile evolucionaba ayer "muy favorablemente", dijo el cirujano Horacio Vogelfang, del hospital porteño Juan Garrahan.

Domingo 22 de Marzo de 2009

El nene chileno de 11 años a quien anteayer le fue implantado un corazón artificial por un equipo mixto de médicos de Argentina y Chile evolucionaba ayer "muy favorablemente", dijo el cirujano Horacio Vogelfang, del hospital porteño Juan Garrahan.

  A instantes de subir al avión que lo transportaría desde Santiago de Chile a Buenos Aires, Vogelfang dijo: "Con el doctor Gerardo Naiman en el aeropuerto y acabamos de llegar del hospital, donde vimos que el paciente está evolucionando muy favorablemente".

  El niño Felipe Cruzat esperaba hace 66 días un donante de corazón a raíz de una miocardiopatía que le había deteriorado sus signos vitales, y el agravamiento de su estado hizo que el sábado pasado los médicos del Hospital de la Universidad Católica de Chile decidieran implantarle un corazón artificial.

  La cirugía a cargo del cardiólogo chileno Pedro Becker y sus colegas Vogelfang y Naiman, del hospital Garrahan de Buenos Aires, comenzó anteayer a las 9 de la mañana (hora argentina).

  "La evolución del chico fue lo esperado, con todo a favor, y ya recuperó muchas de las funciones, como orinar y tener muy buena circulación arterial, que tenía perdidas por el deterioro cardíaco", dijo Vogelfang en diálogo telefónico desde Santiago.

  "Salió todo muy bien, los padres estaban muy agradecidos y quedaron impactados porque les dijimos que tenían un hijo que la peleaba como un león", contó el médico.

  El corazón artificial implantado consiste en cánulas que van dentro del cuerpo, en el corazón "que no sirve", y salen al exterior del tórax, conectándose a dos receptores del tamaño de naranjas, que reciben el impulso de una máquina programada por computadora, describió el especialista.

  El médico dijo que el equipo "se desplaza con rueditas y permite al paciente desplazarse al lado del aparato, permitiéndole por nueve meses una muy buena calidad de vida".