Domingo 15 de Marzo de 2009
Claudio A., el chico de 17 años gravemente lesionado durante una golpiza en el pabellón A del Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (Irar) registró ayer una mejoría luego de que los médicos del Hospital Centenario le retiraran el respirador y lograra respirar por sus propios medios. En tanto, los cinco jóvenes alojados en ese pabellón fueron indagados y uno de ellos planteó que la paliza se desató por resentimientos previos con el chico.
"Está respirando por sus propios medios, no requiere de ninguna medicación y responde bien", indicó Liliana Gastaldi, directora del Centenario. El chico permanece somnoliento y "con tendencia a estar dormido permanentemente, pero cuando se lo estimula responde de un modo adecuado". La profesional señaló que cuando su estado sea óptimo se evaluará si el fuerte golpe en la cabeza que recibió le dejará secuelas a nivel de funciones cerebrales como la memoria, la conducta y el habla. "Las funciones motoras en apariencia están intactas", sostuvo.
Por la golpiza que sufrió Claudio el lunes a las 18, cinco menores alojados con el adolescente fueron indagados el viernes. La medida arrojó claridad respecto de cómo ocurrió el ataque. Algunos de los chicos indagados por las lesiones se abstuvieron de declarar el viernes ante la jueza de Menores Carolina Hernández. Pero según fuentes del caso, uno de ellos reveló que el ataque se desencadenó por resentimientos previos con el chico y no a modo de un "bautismo" por su reciente llegada al pabellón, como se especuló en un primer momento.