Sábado 11 de Septiembre de 2010
Días atrás tuve que gestionar un nuevo registro para conducir máquinas especiales en la Dirección de Tránsito de Rosario. Estimé conveniente no rendir libre y asistí al curso teórico de tres días, que en mi opinión resultó interesante. Ahora bien, todos los que circulamos por calles, avenidas y rutas debemos ajustarnos a la legislación vigente, pero vemos a diario cómo circulan carros tirados por caballos que no cumplen con lo más mínimo para poder hacerlo, y en muchas oportunidades conducidos por menores. Si el ordenamiento del tránsito es de responsabilidad de las autoridades, ya sean municipales o provinciales, sería conveniente que mínimamente se creara un padrón de este tipo de vehículos y el mismo municipio implementara un seguro para cada vehículo de tracción a sangre que circule. Y desde ya, que se controle que no sean guiados por menores. Si no, ¿quién se hace cargo de las consecuencias de los accidentes que se producen con este tipo de vehículos? Creo necesario que se ocupen los ediles del tema, que se debata y se encuentre una solución al problema, teniendo en cuenta que es de vieja data y no será posible erradicar la circulación de los citados carros.
Heraldo Acosta,
hacadmaq@yahoo.com.ar