Medidas contra la inseguridad
Pese al reclamo de los taxistas ante el domicilio del ministro de Seguridad Raúl Lamberto, los asaltos a los taxis no cesan. Como tampoco las otras modalidades delictivas.

Miércoles 15 de Octubre de 2014

Pese al reclamo de los taxistas ante el domicilio del ministro de Seguridad Raúl Lamberto, los asaltos a los taxis no cesan. Como tampoco las otras modalidades delictivas. Visto la inoperancia de las autoridades y la insuficiencia policial, esta situación se prolongará. Entonces los privados tendremos que hacer inversiones y tomar medidas de autodefensa para reducir los riesgos y hacer más difícil la cosa a los delincuentes. Si los taxis tuvieran un blíndex o tejido a semejanza de los patrulleros policiales que dividiera la parte delantera de la trasera del habitáculo, más un reforzamiento de los vidrios laterales delanteros sus conductores estarían mucho más protegidos. Esto es evidente, se trató incluso el tema en el Concejo, pero no se llegó a nada. Igual que la problemática de los cuidacoches por las falencias de nuestra clase política. En los colectivos está el permanente riesgo de asaltos a conductores y pasajeros. Si se blindase el habitáculo del chofer como lo pidieron en Santa Fe, aquél estaría protegido y podría solicitar auxilio y frustrar muchas situaciones violentas. Se derrumbó el mito de que los departamentos son más seguros que las casas. Todos deben blindar sus puertas de acceso o remplazarlas por puertas blindadas para dificultar las irrupciones. No bastan rejas ni alarmas. También es bueno tener un arma de fuego en las viviendas y oficinas resguardadas de los chicos, en buenas condiciones y que su poseedor sepa manejarla. Es recomendable, asimismo, un adecuado seguro contra robo. Con la bancarización es injustificable tener fuertes sumas de dinero en los inmuebles o desplazarse con mucho dinero encima, habida cuenta de las tareas de inteligencia que realizan los cacos. Portones levadizos a control remoto y botones antipánico individuales y colectivos son útiles contra las entraderas. Respecto a los arrebatos es bueno que sus víctimas habituales, mujeres y hombres mayores, porten armas no letales como gas pimienta y picanas. En el Concejo se debatieron proyectos para frenar a los motochorros con medidas adoptadas en otros países, como ser identificaciones obligatorias en cascos y chalecos pero nuestros concejales, igual que en el tema de los trapitos, no adoptaron ninguna medida, eso sí declararon al “carlito” producto cultural de la ciudad. En fin, hay otras tecnologias disponibles para incrementar la seguridad. Todo esto tiene sus costos y tambien provoca molestias y ciertos riesgos, pero la necesidad tiene cara de hereje y ante la realidad que vivimos no nos queda otra que procurar protegernos a nosotros, nuestros afectos y nuestros bienes por nosotros mismos, porque si vamos a confiar en las autoridades...

Raúl Miguel Ghione