Domingo 16 de Diciembre de 2012
Un médico argentino que vive en Newtown desde 1974, Alejandro Isgut, relató ayer cómo vivió la conmoción por la masacre en la escuela. "Lo primero que hice fue llamar a mi consultorio para saber si entre las víctimas había algunos pacientes míos", señaló.
Isgut, de 71 años, dijo que debió sobrellevar la angustia varias horas porque la identificación de los baleados tardó algunas horas. "Al principio el noticiero informaba de un solo muerto. Pensé que era un problema menor y no le di importancia. Nunca me imaginé que algo así podía pasar en Newtown", dijo.
El médico de familia dijo que en los años que lleva viviendo en Newtown nunca fue víctima de un robo, no conoce a nadie a quien lo hayan asaltado, y no recuerda ningún hecho violento que haya sucedido allí. "Dejamos la puerta sin llave, nunca pasa nada acá. Por eso el shock es doble", dijo Isgut, quien tiene dos hijos y vive con su mujer, oriunda de Salta. "Todavía estamos tratando de entender cómo pasó esto. Es obvio que se trata de alguien con un problema mental", añadió, y apuntó contra el laxo control de la tenencia de armas en Estados Unidos.