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Media ciudad sin luz y destrozos por el fuerte temporal en Santa Fe

Santa Fe.— La imagen del colchón de aves muertas que cubrió la casi totalidad de plazas y paseos públicos resume los múltiples perjuicios que causó en esta ciudad la furiosa tormenta de granizo seco durante la madrugada de ayer.

Miércoles 03 de Octubre de 2012

Santa Fe.— La imagen del colchón de aves muertas que cubrió la casi totalidad de plazas y paseos públicos resume los múltiples perjuicios que causó en esta ciudad la furiosa tormenta de granizo seco durante la madrugada de ayer. Miles de palomas y pájaros fueron las víctimas fatales de un granizo del tamaño de pelotas de golf que, junto a un fortísimo viento, azotó la ciudad y produjo un sinnúmero de daños pero, felizmente, sin ocasionar lesiones a persona alguna, aunque sumió a la capital santafesina en un caos.

Pasadas las 17 de ayer, tras una reunión de gabinete provincial luego ampliada a funcionarios municipales, las autoridades brindaron una conferencia de prensa y evitaron declarar formalmente en emergencia a la ciudad, pero admitieron que casi el 50 por ciento de las viviendas carecía hasta entonces de energía eléctrica y que casi un tercio de las calles del ejido urbano estarían anoche completamente a oscuras, lo que obligó a diseñar un operativo de seguridad extraordinario. Es que Santa Fe es una de las ciudades más violentas de la región, venía de ser testigo de un conmocionante crimen de un comerciante en ocasión de robo y en medio del temporal hubo un asalto a una panadería. Por eso se decidió redoblar el número de efectivos policiales para patrullar las calles, sobre todo las que carecieran de alumbrado, a fin de prevenir hechos delictivos.

Autoevacuados. Mientras permanecía vigente un alerta por posibles nuevas granizadas y tormentas fuertes, anoche la Municipalidad asistía a unas 50 familias autoevacuadas en casas de parientes y la contabilización de daños hablaba de centenares de techos volados, autos dañados por las piedras o caídas de postes de luz, árboles rotos.

Los medios de comunicación y las redes sociales registraron la tupida capa de piedras de hielo perfectamente redondas que por espacio de unos 10 a 15 minutos cayó sobre la ciudad cubriendo calles, veredas, techos y rompiendo todo en su precipitación. También grabaron los hechos vividos por los santafesinos en esas horas en que se creyó a la ciudad víctima de un tornado. Especialistas en meteorología descartaron que tal haya sido la característica del fenómeno, aunque confirmaron que la velocidad de los vientos fue inusualmente fuerte.

Madrugada ensordecedora. Se llama granizo seco a aquel que cae de improvisto sin ser precedido por lluvias. En la madrugada de ayer la tormenta se preanunciaba en Santa Fe con vientos cada vez más fuertes y una actividad eléctrica creciente que iluminaba el cielo de modo permanente con relámpagos y truenos potentes.

Esa inquietante actividad, sin embargo, tendría un par de horas más tarde (alrededor de las 4) su momento cúlmine cuando los pocos santafesinos que todavía dormían fueron sacudidos de sus lechos por tremendos estruendos en los techos de pedradas aisladas que momentos más tarde se convertiría en un ensordecedor ruido.

Pese a extender sus horarios hasta las 22, las vidrierías de la ciudad colapsaron ayer y sólo atendían urgencias dado que las casas y vehículos con vidrios rotos se sumaron por centenares. El secretario General de la Municipalidad, Carlos Pereyra, confirmó que al menos medio centenar de viviendas sufrieron daños muy serios.

La cantidad de chapas de zinc retorcidas que el viento levantó de los techos y arrojó lejos evidenció que el saldo nulo en personas lesionadas resultara sorprendente. Sobre todo porque muchos santafesinos, en medio de la desesperación y la oscuridad, salieron a tratar de cubrir sus autos con frazadas o a entrar mascotas. Una familia se encontraba sosteniendo una frazada sobre su vehículo esperando que se mojara para que quedara sobre el mismo sin volarse y lo protegiera de las piedras, cuando un techo voló y arrastró a una columna de cemento de alumbrado que cayó pesadamente sobre el auto. Las personas se apartaron a tiempo porque el techo, arrancado íntegro, hizo ruido al impactar y volcar la columna.

De una fábrica de piscinas de fibra de vidrio que posee un predio de exhibición sobre la ruta 1, el viento arrancó una enorme pileta y la arrojó a unos 250 metros sobre una playa de estacionamiento desierta. El techo volado de una capilla sacó de servicio a dos estaciones transformadoras y dejó a la ciudad sin luz.

En todos lados. "Nos sorprendió el nivel de daño causado por la tormenta, así como por lo dispersa que fue, ya que no estuvo focalizada en una zona, sino que se registraron focos en el centro, norte y noroeste, que es donde están los principales problemas. A las 3.50 llegamos tener 45 de los 100 distribuidores fuera de servicio. Ahora quedan 14 en esa situación tras reponer 31 en la red de media tensión, que ahora es nuestra prioridad", dijo el vicepresidente de la EPE, Cristian Barrera. El funcionario explicó que la reparación de la red de baja tensión (domiciliaria) demandaría otras 24 o 48 horas para ser reparada como estimación inicial.

Arboles caídos, calles anegadas, luz y agua cortadas, transporte público suspendido o brindado con alteraciones, escuelas sin clases, comercios cerrados, y daños materiales por doquier fue el escenario de devastación que dejó el fenómeno.

Una joven pareja que vive en Aguado 7058 perdió todo durante la madrugada. Por LT10, el jefe de esa familia, Víctor, relató que "cuando empezó la tormenta nos voló el techo. Luego vinieron las piedras. Cuando aflojaron un poquito las piedras agarré a mi mujer y a mis hijas y me fui a la casa de mis padres para que nos auxiliaran. Más tarde una vecina nos despertó y nos alertó que la casa se estaba prendiendo fuego. El incendio fue provocado por una centella, no fue un cortocircuito porque no teníamos energía en ese momento".

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