Miércoles 02 de Febrero de 2011
Ser mujer a veces te juega en contra, sobre todo si vas a un taller mecánico. Por qué será que tenemos que bancarnos que hagan lo que quieran, que nunca cumplan con el tiempo que te dicen, que pierdas horas, dinero en taxis o colectivos para ir a buscar tu vehículo y que éste no esté listo, sin siquiera avisarte al menos. Da bronca perder un día de vacaciones porque no te lo entregó al tiempo acordado. En fin, el taller de calle Dorrego deja mucho que desear en su atención al cliente. Tres veces le llevé el auto para cambio de correas y siempre quedaba mal. Un desastre de mecánica. Por supuesto que allí no vuelvo nunca más. No se puede recibir autos y autos y no cumplir con el tiempo del trabajo. Estos son los momentos en que una tiene ganas de ser hombre para plantarse enfrente y ver si realmente hacen lo mismo que con las mujeres. Seguro que no.
Valeria Villagra,
junito2502@hotmail.com