Domingo 14 de Agosto de 2011
México se ha volcado a celebrar el centenario del nacimiento de Mario Moreno "Cantinflas", el gran actor que hizo del hablar sin sentido una nueva forma de comedia.
Su imagen traspasó fronteras. Sus películas hicieron reír y marcaron a varias generaciones de latinoamericanos. Su personaje, surgido de los teatros populares de la primera mitad del siglo XX, se ha convertido en objeto de estudio académico en un intento por explicar el carácter de los mexicanos.
Durante su carrera de hizo 51 películas y cortometrajes y encarnó a diversos personajes vinculados con los sectores populares: barrendero, policía, bombero, sacerdote, doctor, y maestro.
Una breve incursión en Hollywood, donde hizo dos películas, le bastó para ingresar al imaginario anglosajón. Una de las cintas, "La vuelta al mundo en 80 días", le valió un Globo de Oro en 1957 como mejor actor de comedia.
El personaje de Cantinflas vestía un pantalón por debajo de la cadera, camisa blanca sobre la que caía un pedazo de trapo al que llamaba "gabardina", un pequeño sombrero y un cigarro que llevaba a su rostro marcado por un bigotito ralo y la barba a medio crecer.
Sin vivir en la miseria, Mario Moreno nació en un hogar humilde.
Su madre, Soledad Reyes Guízar, era ama de casa, y su padre, Pedro Moreno Esquivel, un empleado del servicio postal mexicano. Ambos se oponían a los deseos de Mario de entrar al mundo del espectáculo.
Mario Arturo Moreno Ivanova, hijo del actor, dijo a la AP que la oposición de sus abuelos provenía de creer que ese mundo estaba plagado de "mucha prostitución, mucha drogadicción, muchos vicios".
En busca de un lugar en la actuación y sin un nombre que lo identificara, Mario Moreno comenzó en la década de 1920 a actuar en las "carpas", una especie de teatro itinerante muy frecuentado en los sectores populares. En una de ellas conoció a quien se convertiría años después en su esposa, Valentina Ivanova, de origen ruso.
Antes de dedicarse de lleno a la actuación, estudió un tiempo en la Escuela Nacional de Agricultura. Fue boxeador con el sobrenombre de "El Chato" e incluso se enroló en el ejército. Fue dado de baja tras descubrirse que era menor de edad.
A final de esa década usaba el nombre de "Polito" en las "carpas", que cambió después a "Cantinflitas", un personaje con el rostro maquillado como payaso, algo que también tenía el propósito de ocultarlo de sus padres.
Su debut teatral se dio en 1936, el mismo año que marca su incursión en el cine con la película "No te engañes corazón". Casi a la par se estrena también como torero bufo (comediante), lo que también le dio mucho reconocimiento popular.
Cantinflas solía enredar a sus interlocutores, que al final se mostraban no sólo pasmados, sino superados.
En la cinta "Si yo fuera diputado" (1951), Cantinflas platica con un aspirante a diputado, "don Próculo", a quien le reprocha que busque ser legislador sin saber lo que es democracia.
"¿Y a poco usté sí lo sabe?", le revira el hombre. "Pos me lo imagino", responde Cantinflas y de inmediato le da cátedra: "Democracia, mire usté, según la lengua española traducida al castellano quiere decir demos, como quien dice dimos y si dimos con qué nos quedamos y cracia viene siendo igual, porque no es lo mismo don Próculo se va a las democracias que demos cracias que se va don Próculo".
la fama de Cantinflas era reconocida por el mismo Chaplin, considerado el más grande comediante del cine mundial. Cuenta que en 1972, Mario Moreno fue a Suiza a una reunión con el actor inglés.
Ahí, según el relato que su padre hizo a Moreno Ivanova, Chaplin le dijo a su colega mexicano: "En el mundo nada más usted y yo". Aunque hizo una precisión: "tú eres el mejor comediante, pero yo sigo siendo el rey".