Lunes 17 de Agosto de 2009
En mis casi 70 años de edad, he perdido familiares y amigos muy queridos. Pero Raúl Quinto Pagés tenía algo especial que me lleva a escribir estas líneas. Este invalorable ser humano, singular, tenía una enorme vocación de médico y se dedicó de lleno a salvar vidas. Pero esto no lo apartó del entorno familiar y de sus amigos, que tuve el privilegio de ser. Cuando necesité una opinión o consejos brotaba de él con simpleza la bondad, experiencia y la frase justa resolvía el problema. Largos encuentros en las noches de los jueves que mantuvimos a través de casi 30 años inolvidables, por sus matices, distracciones, como vía de escape a tantas responsabilidades que nos tocaba vivir. Muchos como yo extrañaremos a este amigo de ley y particularmente me despido con un amigo del alma, no te olvidaremos nunca. Gracias Raúl Quinto Pagés.
Juan Pablo Saint Girons
DNI 6.033.390