"Me tocaba de noche y comulgaba al otro día"
Marie Collins, una irlandesa de 65 años víctima de los abusos sexuales en la Iglesia a los 13, narró en Roma su calvario.

Jueves 09 de Febrero de 2012

Marie Collins, una irlandesa de 65 años víctima de los abusos sexuales en la Iglesia a los 13, narró en Roma su calvario.

Marie contó lo que un sacerdote le hizo a los 13 años y estaba enferma y sola en la cama de un hospital. Si todavía eso no conmovió al auditorio, tal vez sí lo haría el relato del calvario vivido luego, la manera en que la Iglesia protegió al pastor, trasladándole a ella el peso de la culpa.

Collins, ante un auditorio repleto de obispos, bajó hasta el infierno de su adolescencia para subir por los peldaños de una vida rota. No sólo por aquel cura joven que por la noche posaba sus manos en su sexo y por la mañana alzaba el cuerpo de Cristo, sino por una Iglesia que durante décadas protegió al criminal y criminalizó a la víctima.

"Estaba en la etapa más vulnerable de la vida, acababa de cumplir 13 y era una niña enferma en la cama de un hospital, lejos de mi familia. Y me sentí más segura cuando un capellán católico vino a visitarme y a leer en la noche. Yo pensaba que un sacerdote era el representante de Dios en la Tierra y debía tener mi confianza. Cuando él empezó a tocarme y a tomar fotos de mis partes más íntimas, yo me resistí. Pero me dijo que él era un sacerdote, que no podía actuar mal y que yo era estúpida si pensaba lo contrario. Aquello me provocó una gran confusión: los dedos que abusaban de mi cuerpo en la noche eran los mismos que me ofrecían la sagrada hostia a la mañana siguiente".