Me duelen sus cartas
Señor Cristián Hernández Larguía: lo admiro como artista y más de una vez al escuchar su música me sentí inundada de belleza y más cerca de Dios. Una persona que ama la música no puede ser mala persona.

Viernes 03 de Abril de 2009

Señor Cristián Hernández Larguía: lo admiro como artista y más de una vez al escuchar su música me sentí inundada de belleza y más cerca de Dios. Una persona que ama la música no puede ser mala persona. Pero me duelen sus cartas, soy católica (catequista) y conozco lo mucho que hace la Iglesia por la humanidad. Hay errores dentro de ella porque la Iglesia es el conjunto de todos los hombres y el hombre es imperfecto. ¿Por qué muestra sus defectos y no pondera sus aciertos? Un profesor de psicología mostró a sus alumnos una hoja blanca que tenía una mancha negra en una esquina y preguntó: "¿qué ven acá?". "Un punto negro", contestaron. El profesor comentó "¿No ven la hoja?". Querido señor Hernández Larguía, deje que lo admire y lo ame por su aporte a la belleza, ¡qué bien hace su música! Creo que no le hacen bien a nadie sus críticas, en cambio puede debilitar la fe de los tibios. Con el amor que Jesús nos enseña lo saludo a usted cordialmente.

N. J. Herrera, LC 2.356.814