Viernes 21 de Noviembre de 2014
Jorge Zorreguieta, padre de la reina de Holanda, Máxima, "se encuentra estable y fue dado de alta" de la clínica donde se encontraba internado, según informó ayer la Fundación Para Combatir la Leucemia (Fundaleu).
A través de un comunicado oficial, la institución salió al cruce de las noticias reflejadas por varios medios de prensa de la Argentina y del exterior que informaron que Zorreguieta había muerto ayer a los 86 años, afectado de leucemia.
"Queremos aclarar que el señor Jorge Zorrieguieta se encuentra estable y fue dado de alta en el día ayer (por anteayer) de nuestra institución", indicó.
También, en su cuenta de Twitter publicó: "Fundaleu y su familia desmienten el fallecimiento del señor Jorge Zorreguieta".
El ex secretario de Agricultura durante la última dictadura cívico militar se encuentra en estado delicado pero estable en su casa del barrio porteño de Recoleta.
Así lo confirmaron el médico personal de los Zorreguieta, Miguel Pavlovsky, y la hermana de Máxima, Inés.
El sábado pasado, Máxima Zorreguieta viajó de urgencia desde Holanda para visitarlo, al haber empeorado el estado de salud de su padre, y tras permanecer unas horas en el país regresó al día siguiente a Europa.
Asimismo, la familia Zorreguieta desmintió la versión sobre la muerte del padre de la reina Máxima de Holanda.
Viaje secreto. A los 86 años, Jorge Zorreguieta lucha contra un cáncer que le fue diagnosticado hace algunos años y periódicamente se realiza un tratamiento de quimioterapia. El fin de semana pasado, dada la gravedad de su cuadro, recibió la visita de su hija Máxima, que viajó de incógnito para verlo y estuvo solamente 36 horas en el país para visitar a su padre Jorge, quien está seriamente afectado por una leucemia.
La reina de los Países Bajos llegó a Buenos Aires durante la mañana del sábado. Tras viajar acompañada por un grupo de escoltas, pisó tierra y se dirigió directamente a la clínica Fundaleu, donde su familiar estaba internado en grave estado.
Durante casi toda su corta estadía permaneció en el centro asistencial ubicado en el barrio porteño de Recoleta. El domingo por la tarde, un día después se su arribo al país, abordó un vuelo comercial de la compañía francesa Air France, que la llevó nuevamente al continente europeo.
En septiembre también había venido de visita, pero por un motivo mucho más grato: llegó para celebrar el 70 cumpleaños de su madre.
Por su pasado como ministro de la dictadura cívico militar argentina (fue secretario de Agricultura y habría conocido los secuestros, torturas, asesinatos y desaparicones de personas), el Parlamento holandés decidió vetar la presencia del padre de Máxima en los grandes acontecimientos reales e incluso familiares. Por esa razón, ni él ni su esposa, María del Carmen Cerrutti, asistieron a la boda de la reina con Guillermo Alejandro, celebrada el 2 de febrero de 2002 en amsterdam. De modo excepcional fue autorizado a estar en el bautismo de su nieta Alexia, en 2005.