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Mauricio Tevez, el juvenil de Newell's del que hablan todos y va a entrenar en colectivo

La vida te da sorpresas y, a veces, en el fútbol con un click todo puede cambiarse. La historia que comenzará a escribir quizás pueda sepultar aquella otra cargada de sacrificios.

Martes 02 de Septiembre de 2014

La vida te da sorpresas y, a veces, en el fútbol con un click todo puede cambiarse. La historia que comenzará a escribir quizás pueda sepultar aquella otra cargada de sacrificios. Y eso es lo que está buscando Mauricio Tevez, un pibe bien de barrio que apareció en silencio, sin pedir permiso para convertirse en un jugador que está en boca de todos. Hoy muchos ven el jugador de la tapa de diario, ese que se convirtió en popular desde su presentación ante Boca con gol incluido. "Nunca pensé en llegar a primera", dice con cierta timidez el chico que vive en la pensión del club y que va a entrenar a Bella Vista todos los días en el 35/9, como lo hacía en el momento en que estaba en inferiores. Mauri, como le gusta que le digan, repasó en la charla con Ovación una vida de necesidades, pero con el afecto que le dio una familia que se sacrificó a puro trabajo para apoyarlo tanto a él como a sus cinco hermanos en la veta que habían descubierto por sus cualidades: el fútbol.

Tevez papá hoy trabaja en el ferrocarril pero anteriormente lo hacía de albañil. "Yo estaba en Newell's, pero mi cabeza en otro lado. En la pensión pensaba en mi viejo que laburaba y no teníamos para el pedazo de pan que necesitábamos porque somos muchos. Quería irme a trabajar y ayudarlos. Pero mi papá me metió en la cabeza que no abandone esto. Y el sueño fue otro gracias a ellos, mis abuelos, tíos y amigos", relata con voz suave pero una sonrisa que se le dibujaba en la cara porque todo comenzó a cambiar a partir de aquel 10 de agosto, día en que puso en alto su nombre en La Bombonera y con la rojinegra.

La familia es la palabra que repite una y otra vez. Valora el apoyo constante y siente que todo se lo debe a sus padres porque "siempre estuvieron apoyándome, hasta cuando tuve un problema en una pierna. Nunca fui solo a jugar, me acompañaban siempre. Y ahora también lo hacen y es algo lindo para mí".

Mauri mencionó que tuvo un inconveniente en una pierna y ante la pregunta sobre lo que le había sucedido contó algo que ya no es sorpresa en la vida diaria. La inseguridad se respira en todos lados y en 7 de Septiembre también. Y la sufrió en carne propia cuando unos motociclistas pasaron por el frente de una casa a los tiros, donde estaba él junto a algunos amigos, y uno de ellos impactó en una pierna. "Por eso estuve un mes parado. Estaba en inferiores y por eso ahora prefiero quedarme en la pensión", cuenta.

"Todo me cambió de un día para otro. En la pensión, donde vivo hace cinco años, estoy más cómodo, porque antes me quería ir. Desde la primera semana. Extrañaba a mis padres", dice Tevez, que a pesar de todos los cambios que sufrió nivel mediático aún sigue tomándose el 35/9 en Francia y avenida Pellegrini para ir a entrenar. "Nadie me conoce. Además, voy con capucha, ja", dice.

Si hay un caso que llamó la atención en estos meses en Newell's fue el salto de la quinta a primera de Tevez. Si así lo sintió el ojo ajeno, también le sucedió lo mismo al propio Tevez. "Me sorprendió que todo se diera tan rápido. Estaba en quinta división con Raggio y andábamos muy bien. Un día me dijeron que entrenara en primera, pero después regresé a las inferiores. Luego me pidieron que viniera tres días hasta que me dejaron en el plantel. Ahí cambió mi vida".

Ahora comenzó a pensar en grande. En tratar de imaginarse el futuro y plantearse objetivos. "Lo que pienso ahora es salir campeón con Ñuls y después llegar a la selección. También sueño con tener la chance de jugar en Europa para salvar a mi familia. Lo primero que quiero hacer es ayudarla. Mi viejo siempre me marcó el camino y sigo sus consejos", expresa Tevez después de la primera práctica de la semana en Bella Vista.

En cada momento de la charla aparece su papá como figura. Es su ejemplo y al que le presta mucha atención porque "es muy crítico y eso me gusta. Me marca los errores y trato de corregirlos". Aunque también se animó a definirlo y dijo que "es un volante central con muy pocas pulgas, duro, pero con poca técnica, ja".

—¿En qué partido de los que jugaste te corrigió más?

—Con Rafaela. Me dijo que pasé mucho tiempo sin tocar la pelota, algo que es verdad. Estuve estancado. Siempre fue crítico y ahora mucho más, ja. Mi viejo me dijo, cuando yo no estaba en primera, que a Newell's le faltaba un jugador desequilibrante. Que si me ponía las pilas iba a ser ese futbolista. Y el sábado pude hacerlo.

—Además de la velocidad, ¿cuál es tu mejor virtud?

—Me gusta mucho el mano a mano por afuera. Ese es mi fuerte.

Tevez terminó la charla y se dirigió a la pensión para cenar, descansar y desde las 23, hora en que se apagan las luces, pensar en el día siguiente. Y seguir tejiendo otra historia, pero diferente.

Cinco hermanos, uno en la 1ª de 7 de Septiembre

Mauricio Tevez tiene 5 hermanos, 4 varones y una nena, y contó que todos se destacan con la redonda. Incluso, estaba orgulloso que Gustavo, de 16 años, el domingo debutó en la primera de 7 de Septiembre y convirtió dos goles (lo vinieron a buscar de Vélez y Boca, pero no quiso ir). Después mencionó a Fabián, 13; Héctor, 12, Agustín y una hermanita. “De todos nosotros el que más pinta es el chiquito, el único zurdo de la familia”, dijo.

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