Mató a un asaltante con el mismo cuchillo con el que había sido atacado
La madrugada de ayer José Luis Z. caminaba junto a una amiga por la zona suroeste de la ciudad. Los dos planeaban pasar una noche de diversión en el boliche Mogambo, en Avellaneda y Gálvez. Pero cuando llegaron al cruce del bulevar con Amenábar —a dos cuadras de la disco— cuatro desconocidos los emboscaron para asaltarlos. De acuerdo a fuentes policiales, uno de los maleantes le asestó un puntazo en el hombro a José Luis, quien a pesar de estar herido logró quitarse el arma blanca del cuerpo y le propinó una cuchillada a su agresor, que murió poco después en el Hospital de Emergencias.

Lunes 25 de Mayo de 2009

La madrugada de ayer José Luis Z. caminaba junto a una amiga por la zona suroeste de la ciudad. Los dos planeaban pasar una noche de diversión en el boliche Mogambo, en Avellaneda y Gálvez. Pero cuando llegaron al cruce del bulevar con Amenábar —a dos cuadras de la disco— cuatro desconocidos los emboscaron para asaltarlos. De acuerdo a fuentes policiales, uno de los maleantes le asestó un puntazo en el hombro a José Luis, quien a pesar de estar herido logró quitarse el arma blanca del cuerpo y le propinó una cuchillada a su agresor, que murió poco después en el Hospital de Emergencias. Sin embargo, al ser entrevistado por los pesquisas, José Luis dijo que no recordaba haber atacado al ladrón.

José Luis tiene 27 años, trabaja en un supermercado y es padre de un niño de 7 años. Tras la agresión, el muchacho quedó internado y detenido en el Heca, pero su vida no corre peligro. En forma preliminar, quedó acusado de homicidio, aunque la jueza interviniente deberá determinar si el caso puede encuadrarse en la figura de la legítima defensa, lo que podría derivar en su excarcelación.

Como siempre. El sábado a la noche, José Luis se aprestó para repetir un ritual: ir a bailar con G.M., una amiga con la que compartió juegos desde cuando ella era una niña. Ya era cerca de la 1 cuando pasó a buscar a la chica, de 20 años, para ir a juntos a Mogambo. En el camino compraron unos caramelos y chocolate y comenzaron a recorrer las diez cuadras que los separaban de la disco.

El padre de G.M. les había sugerido que fueran en un remís, pero ellos prefirieron caminar por Avellaneda. Cuando llegaron al cruce con Amenábar, la chica fue abordada por dos muchachos. "Uno apareció de atrás y el otro cruzó la calle en forma diagonal", contó ayer la joven a LaCapital en la sala de guardia del Heca. "Dame el celular", fue la orden de uno de los asaltantes. Pero G. le respondió que no tenía teléfono y exhibió lo único que llevaba: la llave de su casa. Para entonces, otros dos desconocidos, que habían llegado en bicicleta, atacaban a José Luis.

Al parecer, los ladrones que interceptaron a G.M. se convencieron de que la chica no tenía nada de valor y entonces también fueron hacia donde estaba José Luis. Un vocero policial indicó que los maleantes primero intentaron asaltar al muchacho y después, uno de ellos le dio un puntazo en el hombro izquierdo, presuntamente cuando él se resistió al atraco.

Contraataque. Pero el joven resistió el ataque, se quitó el puñal del cuerpo y se lo clavó en el abdomen a uno de los ladrones que, según testigos, vestía una campera con el escudo de Newell's. "Yo lo único que ví es que José tenía un corte que le sangraba en la espalda", explicó la joven, despegando a su amigo del ataque mortal al ladrón.

Asustada, G.M. sólo atinó a salir corriendo para pedir ayuda. Los dueños de un negocio habían presenciado la escena y le ofrecieron refugio en su casa. La chica aceptó mientras José Luis siguió sus pasos y también entró en la vivienda. Ambos fueron ubicados en un habitación mientras los dueños del lugar se contactaban con la policía.

La primera patrulla del Comando Radioeléctrico que arribó al lugar llevó a José Luis al Hospital de Emergencias, donde quedó internado en la guardia. En tanto, no pudieron divisar en la zona a los atacantes. Sin embargo, poco después un pibe vestido con una campera con el escudo leproso ingresó en el Heca llevado por sus propios familiares en un auto. Entonces, los pesquisas lo relacionaron con quien había atacado a la pareja en Amenábar y Avellaneda.

Se trata de Maximiliano Ezequiel Rodríguez quien murió a poco de llegar al Heca como consecuencia de una cuchillada que le atravesó el abdomen. Tenía 16 años y, según una fuente policial, un prontuario abierto por robo a mano armada. Vivía en una casa ubicada a tres cuadras de la escena del hecho.

Ayer al mediodía, los familiares de José Luis no conocían con precisión lo que había ocurrido. Entre sollozos, la madre del muchacho comentó que no habían podido dialogar con el joven. "No nos dejaron hablar", se lamentó la mujer. En rigor, el impedimento es a raíz de que el muchacho estará incomunicado hasta que preste declaración en el juzgado de Instrucción Nº12, a cargo de Mónica Lamperti.