Viernes 27 de Febrero de 2009
Puerto Madryn.— Una mujer que mató a su marido arrojándole agua hirviendo en la ciudad chubutense de Puerto Madryn fue condenada ayer a ocho años de arresto domiciliario debido a que tiene un hijo discapacitado y la Justicia entendió que sería "cruel e inhumano" separarlos.
La decisión fue adoptada por la Cámara del Crimen local en forma unánime, en el marco del juicio que se le siguió a Valeria Pérez Aquino, de 58 años, por el homicidio simple de su pareja, Julio Rocha Rocabado, de 60.
Los jueces Silvia Martos, Leonardo Pitcovsky y Rafael Lucchelli explicaron que el chico tiene un "complicado cuadro de salud y depende de su madre para su alimentación e higiene"."Enviarla a un establecimiento penitenciario significaría trasladar la sanción al joven", afirmó Lucchelli, quien propuso que Pérez Aquino concurra a una escuela para alfabetizarse, ya que es boliviana y sólo habla quechua, y que pueda abandonar su domicilio para acompañar a su hijo al médico.
En el juicio, asistida por una traductora, Pérez Aquino relató que la noche del 23 de marzo de 2007 su marido llegó a su casa "borracho", la agredió y le ordenó comida caliente. Dijo que su marido, con quien había 35 años, le impidió ir a la policía y ella le arrojó el agua hirviendo.Según la mujer, el hombre se cambió la ropa y salió al hospital, pero falleció por las quemaduras.Los jueces contemplaron la "penosa vida de la imputada y las humillaciones de las que era víctima" al atenuarle la pena. l (Télam)