Martes 01 de Septiembre de 2015
Una mujer de 51 años fue asesinada ayer de un tiro en la nuca por su ex pareja que la mantenía tomada del cabello y tirada sobre la vereda de su casa, en la localidad bonaerense de Temperley y que, al llegar la policía, se suicidó de un balazo en la sien, informaron fuentes policiales.
La víctima fue identificada por la policía como María Marta Somoza, de 51 años, quien tenía tres hijos, dos de ellos menores de edad, y trabajaba en el Club Atlético Temperley.
Mientras que la ex pareja de la mujer y padre de sus hijos se llamaba Néstor Laferrere, de 59 años, un comerciante de la zona, que estaba separado de la víctima desde noviembre pasado.
Fuentes policiales informaron a Télam que todo comenzó cerca de las 10 de ayer cuando Somoza se encontraba en la puerta de su domicilio, situado en Dorrego 999 y 9 de Julio, en la esquina del estadio del Club Temperley, y fue abordada por Laferrere.
En esas circunstancias se originó una violenta discusión entre ambos en plena vía pública, lo que llamó la atención de los transeúntes que, al presenciar lo ocurrido, alertaron a personal policial que recorría las inmediaciones.
"La llegada de la policía fue prácticamente en simultáneo a la discusión", explicó un jefe policial que participa de la investigación.
Al arribar al lugar, los efectivos observaron al hombre que mantenía a la mujer tomada del cabello y tirada sobre la vereda, mientras ella forcejeaba y trataba de zafarse.
Según la fuente, en ese momento, el hombre extrajo un arma y asesinó a Somoza de un tiro en la nuca ante la mirada de los testigos y los policías que le impartieron la voz de alto.
Inmediatamente después, mientras los policías intentaron acercarse a él, el hombre se disparó en la sien con la misma arma.
Poco después llegó una ambulancia y los médicos constataron que la mujer ya estaba muerta, mientras que Laferrere aún presentaba signos vitales, por lo que lo trasladaron al Hospital Gandulfo, de Lomas de Zamora, donde murió alrededor de las 14.30, confirmó el jefe policial.
"Ingresó al hospital en gravísimo estado, fue asistido por los médicos pero era una herida muy severa", describió la fuente.
El mismo vocero señaló que en la escena del crimen se secuestró un revólver calibre .22 utilizado por Laferrere y se recolectaron las declaraciones de los testigos presenciales.