Edición Impresa

Mató a golpes a su novia, al hijo de ella y luego se ahorcó en el comedor

El horrendo hecho fue descubierto ayer al mediodía en una humilde casa de Puerto San Martín. El tenía 23 años y la mujer, de 26 y mucama de un hospital, lo había denunciado días atrás.

Lunes 16 de Julio de 2012

Puerto San Martín. — Una mujer de 26 años y su pequeño hijo de 8 fueron salvajemente asesinados a golpes por la pareja de ella, un muchacho de 23 años que luego se quitó la vida ahorcándose en el comedor de la humilde vivienda que llegaron a compartir durante un tiempo en el barrio Petróleo de esta ciudad. El trágico episodio se descubrió ayer a la mañana y aún se debe establecer de cuándo datan las muertes, ya que hacía días que los vecinos no notaban movimientos en la casa y la mujer no estaba concurriendo a su trabajo como mucama del hospital de San Lorenzo. De hecho, el hallazgo ocurrió a partir de una denuncia realizada por personal de ese efector.

No obstante, para los investigadores de la Unidad Regional XVII con asiento en San Lorenzo se trata de un caso resuelto. Es que todos los indicios apuntan a que Rosa Silva y su hijo Adrián Sosa fueron asesinados por Walter Luque, un joven de 23 años con numerosos antecedentes por robo calificado que desde hacía seis meses estaba en pareja con la mujer, quien dos semanas atrás lo había denunciado por lesiones y amenazas.

Rosa y el pequeño fueron hallados en la pieza de ella, donde al parecer sufrieron la feroz golpiza. Y si bien el lugar estaba bañado en sangre no había signos de lucha, lo que hace suponer que no tuvieron oportunidad de defenderse.

Tras consumar el hecho Luque tomó una cadena fina que había en la casa, subió a una silla y se ahorcó colgándose de una viga en el comedor.

El horrendo caso trae a la memoria el doble crimen que ocurrió el 12 de agosto del año pasado en Capitán Bermúdez, cuando Eliana Gauna y su bebé fueron asesinados a golpes y a puntazos por Matías Ferreyra, quien por ese entonces era pareja de la chica y recientemente fue condenado en un juicio abreviado (ver aparte).

Agua y silencio. Hacía varios días que la casa de calle Fangio, ubicada a pocos metros del arroyo San Lorenzo, estaba en silencio y no se percibían movimientos. Sin embargo, eso no terminaba de llamar la atención de los vecinos ya que hacía muy poco que Rosa y Walter —provenientes de San Lorenzo— estaban radicados allí.

Sin embargo, la ausencia de la mujer sí llamó la atención en el Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo donde se desempeñaba como mucama. Preocupados porque hacía unos días que Rosa no se presentaba a trabajar, ayer por la mañana personal del efector fue hasta su casa, una modesta construcción de material, con una pequeña cocina comedor y dos habitaciones.

Si bien nadie respondió al llamado de los compañeros de Rosa, lo más preocupante para ellos fue ver que por debajo de la puerta salía agua hacia la vereda. Esto los motivó a radicar una denuncia en la comisaría 5ª de Puerto San Martín.

Hasta el techo. Minutos después, alrededor de las 11, personal de esa seccional concurrió al lugar. Los efectivos forzaron la puerta para ingresar y así se toparon con Walter colgado en el comedor.

Sin embargo, lo peor aún estaba por verse: sobre la cama, totalmente desnudo y bañado en sangre, yacía muerto Adrián. A su lado, tirada en el piso y vestida, estaba su mamá.

Junto al cadáver de la mujer había una maza de hierro, también manchada de sangre. Se supone que esa fue la herramienta utilizada por Luque para perpetrar el doble crimen.

El cuadro era realmente conmovedor, reveló un investigador, ya que la sangre no sólo manchaba la cama, sino también el piso, las paredes y hasta el techo de la pequeña pieza.

Los cuerpos fueron remitidos al Instituto Médico Legal para que las autopsias determinen el momento de sus respectivas muertes. No obstante, los investigadores creen que los decesos datan de al menos 48 horas antes del hallazgo.

Amenazada. Fuentes policiales confirmaron que el pasado 1º de julio Rosa Silva radicó una denuncia por lesiones y amenazas contra Luque en el Centro de Orientación a la Víctima (COV) de la Unidad Regional XVII, que la derivó al Juzgado Correccional Nº 12 de San Lorenzo. En ese momento la mujer contó que el joven la había golpeado en la vía pública y le dijo que le iba a prender fuego la casa.

Según fuentes del caso, antes de recalar en Puerto San Martín, Rosa y Walter eran vecinos del barrio Villa Felisa de San Lorenzo. Desde hacía seis meses mantenían una relación de pareja que incluyó un tiempo de convivencia.

Rosa trabajaba como mucama en el hospital y tenía un solo hijo producto de su primer matrimonio, mientras que a Walter no se le conocía actividad alguna y, de acuerdo a los registros policiales, su nombre siempre estuvo vinculado al delito.

Los voceros consultados deslizaron que en los últimos tiempos la relación de la pareja no era buena. Al parecer, días atrás la mujer quiso terminarla y le pidió al hombre que se fuera de la casa.

Sin embargo, aprovechando que Rosa dormía, Luque se llevó una moto Mondial 150 que la mujer había comprado hacía poco tiempo. Eso motivó a Rosa a pedirle que le devolviera el rodado y en ese contexto sobrevino la agresión y las amenazas denunciadas el 1º de julio.

Si bien Luque no vivía constantemente con ella y su hijo, al parecer la idea de la mujer era pedir una exclusión de hogar y una prohibición de acercamiento. Pero todo terminó en una tragedia.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario