Matices del poder
El poder no es sólo un cargo o nombramiento. Es claro que existen distintos grados del mismo. Sin embargo, su mal uso es grave. Es un cachetazo social, sin duda.

Martes 15 de Septiembre de 2015

El poder no es sólo un cargo o nombramiento. Es claro que existen distintos grados del mismo. Sin embargo, su mal uso es grave. Es un cachetazo social, sin duda. Tiene sus consecuencias y rara vez hay marcha atrás. Personas a las que se les da micrófono o tienen un programa de televisión, han salido a opinar, preguntar o comentar, de una forma que deja mucho que desear. Siempre sostuve con humildad que cuando se pierde el respeto ya no queda más nada, o muy poco. Días atrás leí las desafortunadas expresiones de Hebe de Bonafini, referidas a Graciela Fernández Meijide. Bonafini puede coincidir o no con actitudes o dichos de Meijide. Eso no la autoriza a humillar, despreciar ni poner en marcha la violencia verbal o la agresividad. La señora Legrand está en su derecho absoluto de opinar con toda libertad, y gracias a Dios que es así, lo que me sorprende por su trayectoria, y las cuatro décadas largas que tienen sus almuerzos, son el tipo de preguntas que formula, más la forma que escoge para hacerlas. Es tan llamativo a veces este hecho, que es comentado por emisoras o programas televisivos, y reiterados por estos últimos. Lo que opina, se esté o no de acuerdo, es un derecho que no debe cercenarse. Al margen de estar de acuerdo o no, está bien que pueda seguir haciéndose. Trátese de la conocida conductora o de cualquier otra persona. Lo que pone incómodo al invitado son preguntas muy desafortunadas, que rozan el mal gusto, y tienen como aditamento que, una vez contestadas, no quedan ahí. Se generan otras y con igual tenor. A veces entra en el morbo en lo que apunta a interrogantes, ahondando la llaga del comensal o el asombro que se prolonga en quién es interrogado. Es una pena. Hay gente que ha dicho ya que no va a ir más a su programa. Aclaro que nada tiene que ver en lo que aludo su posición política o descontento con el presente político. Tampoco incluyo mi simpatía o no por quien se vio en apuros. Ha trascendido cuando interrogó a Roberto Piazza la última vez que estuvo, también a Nazarena Vélez luego del drama que todos saben, y se comenta que la lista sigue. Pasó el tiempo y me quedó grabado todavía, cuando la ex esposa de Ramos atravesaba un momento muy triste y desdichado. Viendo Mirtha que Silvana Suárez prefería no seguir con el tema, la actitud de la animadora hizo que la ex Miss Mundo se levantara y se fuera. Hay situaciones personales muy sensibles que claman un cuidado especial. Es comprensible. Actualmente dice la señora Legrand que sus preguntas refieren a lo que la gente espera que ella interrogue. Me parece una actitud de eludir la responsabilidad personal o por lo menos de necesitar ampararse en la indiscreción.

Nora E. Cardarelli