Jueves 02 de Abril de 2015
“Creo que estoy. El hecho de jugar noventa minutos da cierta incertidumbre, pero jugué sesenta en reserva la semana pasada e ingresé el domingo. Además, metí bastantes partidos en Bella Vista. La verdad que estoy a disposición del entrenador”. Diego Mateo archivó el mal momento que le tocó atravesar y que se estiró por seis meses. Atrás quedó la incertidumbre sobre el futuro, que lo hizo pensar en cuanto a su continuidad: “La verdad es que tuve algunas dudas en ciertos momentos”, dijo. Hoy el panorama es distinto, está recuperado y pensando en recuperar su lugar en la formación principal.
“Estoy muy contento de haber vuelto. En los 15’ que entré el otro día me sentí bastante cómodo, pero sólo jugué un ratito”, deslizó Pomelo ayer por la noche después de la primera práctica de preparación de la semana, cuando el plantel comenzó a focalizar la mirada en Unión. También dejó en claro: “Debo seguir agarrando ritmo y buscando la mejor forma”.
A lo largo de la charla, el volante también brindó un análisis sobre el rendimiento de Newell’s en lo que va del campeonato. Y lo hizo con una mirada honesta y autocrítica a la vez. “Fuimos un poco irregulares en el torneo. Tuvimos partidos buenos y otros no tanto. Hay que encontrar la regularidad que necesita todo equipo. Me gustó el rendimiento contra Quilmes. Más allá de que no se ganó, esa es la manera de encararlos. Lamentablemente no se pudo repetir el domingo con Belgrano y no se jugó bien. Sabemos que hay que mejorar. Trataremos entre cuerpo técnico y jugadores de lograrlo para tratar de conseguir los tres puntos de local, que serán importantes para no perder el tren de los de arriba”, expresó.
En cuanto a lo que le tocó padecer, repitió que todo se debió a “una bacteria que me ingresó en el dedo por un callo que se me había infectado. Seguí jugando infiltrado hasta que no pude más. Gracias a Dios todo eso quedó atrás”.