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Mataron de un balazo a una mujer frente a su casa en un intento de robo

Locura criminal en la zona norte de la ciudad. Araceli de Ferroni tenía 42 años. Llegaba junto a su marido a la vivienda de Zelaya al 1300 cuando los abordaron dos maleantes.

Sábado 28 de Junio de 2014

Una mujer de 42 años fue asesinada ayer a la tarde en un intento de robo que sufrió junto a su marido cuando llegaban a su casa de la zona norte de la ciudad y fueron abordados por dos delincuentes que intentaron robarles sus pertenencias. Las circunstancias hacen suponer que, o bien los ladrones tenían un dato equivocado con respecto a cierta suma de dinero que podría llevar el matrimonio en el vehículo, o todo se limitó a un robo ocasional a manos de "dos muchachos que hace por lo menos un mes vienen robando en la zona", según cuentan en el lugar.

Araceli de Ferroni tenía 42 años y vivía desde hacía varios años junto a su familia en Zelaya 1330, a metros del cruce con Washington. Su marido, Gerardo, tiene una distribuidora de productos alimenticios y son padres de dos hijos: una mujer de 22 y un varón de 18 años.

Ayer, poco después de las 14, el matrimonio estacionó su Citroën C3 dominio KWV371 frente al garaje del sencillo chalet familiar. Llevaban detrás a sus dos perros y el lugar del conductor lo ocupaba Araceli. Gerardo, quien estaba sentado a su lado, descendió y le abrió la puerta trasera del auto a los perros.

De sorpresa. En ese momento fue abordado por dos delincuentes que se desplazaban en una moto de baja cilindrada. Los ladrones le gritaron: "Dame la plata, dame". Y entonces los perros comenzaron a ladrar, por lo que uno de los delincuentes se puso nervioso y comenzó a disparar.

Mientras Gerardo trataba de protegerse, Araceli abrió la puerta del conductor y los insultó: "Hijos de puta, dejenló", repitió enfurecida más de una vez. Pero el delincuente armado (presuntamente con un revólver calibre 32) volvió a gatillar. Entonces un tiro fatal entró por la espalda de la mujer, que alcanzó a subir al auto antes de desvanecerse sobre el volante. En ese instante, como último impulso de defensa, Gerardo les tiró a los ladrones con el llavero que tenía en sus manos y los delincuentes subieron a la moto para huir por calle Washington y cruzar las vías hacia Alberdi oeste.

Inmediatamente sonó en la cuadra la alarma comunitaria, la misma que los vecinos contrataron hace aproximadamente un mes. Y varios habitantes de la cuadra salieron a la calle en auxilio del matrimonio por todos conocido.

Un carnicero que tiene su local en la esquina de Washington y Zelaya fue el primero en llegar: "Fue espantoso, Araceli estaba desmayada y despedía sangre por la boca. Estaba totalmente inconciente y no se veía ningún tiro". Después, al revisarla en el sanatorio le encontraron un orificio de bala en la espalda.

Gerardo no dudó y en su propio vehículo llevó a su mujer hasta el Sanatorio Norte, ubicado a tres cuadras de su casa. Allí intentaron reanimarla durante "casi una hora y media", según expresó un vecino que estuvo en el lugar.

Sospechosos. Los vecinos de Ferroni no dudaron en señalar a los delincuentes que atacaron a la pareja como los "muchachos que andan robando siempre por acá. Es más, creemos que Gerardo los reconoció y por eso le dispararon. Y encima los perros les ladraban y los ladrones se pusieron más nerviosos todavía. Todo es una locura", señaló Norma.

"Hace dos días a un vecino de Darragueira y Castagnino (a cuatro cuadras de donde sucedió el crimen) intentaron robarle dos muchachos en una moto similar a la que usaron los asesinos, pero el hombre tocó la alarma comunitaria y los tipos se asustaron. Después de las 19 no se puede andar por la calle. Las motitos pasan a cada rato y uno tiene miedo. Acá todos nos conocemos y el matrimonio que tuvo ésta desgracia era muy buena gente, prácticamente se criaron en el barrio", expresó Pablo, que vive hace mucho en el barrio.

A la tarde la cuadra de los Ferroni se pobló de hombres de la Policía Científica y de la seccional 10ª, ubicada a tres cuadras de la escena del crimen. Los vecinos, entonces, sólo tenían quejas por la inseguridad en la zona. "Esto se soluciona con un móvil o un policía en las vías de Washington, si no es imposible", atinó a decir una vecina indignada.

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