Miércoles 03 de Junio de 2009
Buenos Aires.— Un empresario fue asesinado de un balazo en el abdomen cuando viajaba en su auto por el barrio porteño de Villa Soldati. Si bien en un primer momento, los pesquisas presumieron que el suceso fue el epílogo de una salidera bancaria, anoche, los investigadores no descartaban una posible venganza vinculada con la actividad del hombre asesinado, que era propietario de una empresa de transporte.
El episodio ocurrió poco antes de las 15 de ayer, en la zona sur de la Capital Federal. Fuentes policiales señalaron que efectivos de la comisaría 36 arribaron a ese lugar alertados por vecinos y hallaron el cuerpo de Eduardo Di Fabio, de 53 años, en un Peugeot 307, de color gris. Una vez allí, los médicos policiales determinaron que el empresario había recibido un balazo en el abdomen disparado desde una corta distancia.
Una emboscada. Según las fuentes, los pesquisas creen que una de las teorías es que Di Fabio regresaba solo a su empresa de transporte, ubicada a dos cuadras de donde fue baleado —en Berón de Astrada al 2800— cuando fue emboscado por asaltantes. En ese sentido, la principal hipótesis apunta a que el empresario acababa de salir de una sucursal bancaria de la zona de la que extrajo una suma no precisada de dinero.
Intento desesperado. Al parecer, tras dispararle, los maleantes escaparon mientras que Di Fabio gravemente herido trató de seguir su camino pero murió y chocó el auto contra otro estacionado. Fuentes policiales señalaron que Di Fabio era dueño de una empresa de transporte de carga llamada Expreso Di Fabio.
También indicaron que había estado en una sucursal del banco Credicoop cercana al lugar del hecho, pero que no había retirado una suma importante de dinero.
Según esta versión, los presuntos ladrones le habrían exigido plata y Di Fabio se habría resistido o asustado. Fue entonces cuando lo balearon. Según publicó un portal de noticias porteño, el hombre asesinado era dueño junto con sus hermanos de una empresa de transporte acusada de utilizar camiones mellizos y tenencia indebida de explosivos en la provincia de Mendoza, en una causa que se conoció en junio de 2006.
Al parecer, a la empresa le habían secuestrado 46 camiones y 500 kilogramos de explosivos almacenados presuntamente sin autorización. Con relación a los camiones, la policía mendocina descubrió que tenían la documentación adulterada.
Los operativos fueron realizados por Gendarmería Nacional y la policía provincial por orden de un juzgado Federal de Mendoza, que allanó 30 domicilios en Mendoza, Rosario y Capital Federal.