Martes 08 de Febrero de 2011
Santa Fe.— Una dotación de bomberos que acudió a una antigua vivienda cercana al Cementerio Municipal de la capital santafesina por un incendio se encontró con un cuadro inesperado al hallar, dentro de la casa, a su dueña asesinada por asfixia, con una bolsa de nailon cubriendo su cabeza. Se trata de una anciana de 91 años que, para la policía, fue asesinada en un asalto tras el cual los ladrones incendiaron la propiedad para ocultar evidencia.
El caso conmovió a la capital provincial. La mujer, Elvira Mónica Cuddé, de 91 años, fue asesinada en un aparente hecho de robo al menos 24 horas antes de que su vivienda fuera incendiada presuntamente por los autores del ilícito con el fin de no dejar huellas.
El cadáver de Cuddé fue hallado por miembros de Bomberos Zapadores que acudieron de madrugada a sofocar el fuego que se había desatado en el domicilio de calle Agustín Delgado 3980, en la zona norte de la ciudad. Fueron al lugar luego de recibir un llamado de vecinos que divisaron humo.
De los informes forenses se desprende que la mujer fue asesinada entre la noche del viernes y el sábado. Eso también surge de dichos de testigos que la vieron con vida la tarde del viernes. Las llamas fueron provocadas intencionalmente: rociaron con alcohol prendas de vestir y ropa de cama que desparramaron en la vivienda. La actuación de los bomberos impidió que el fuego se extendiera a todas las dependencias de la amplia vivienda, entre ellas la habitación donde fue hallada la víctima.
Cuddé era una conocida vecina de barrio Schneider y vivía sola en la casa desde el fallecimiento de su madre. La policía investiga varias pistas para llegar a los responsables e incluso al entorno más cercano a la víctima, que no tenía familiares directos.