Viernes 13 de Marzo de 2009
Un chico de 17 años murió ayer a la tarde al entrar a robar en una casa de fotografía ubicada en avenida del Rosario y Lituania, a pocos metros del monumento a Eva Perón, y luego de enfrentarse a tiros con una persona que hasta anoche no había sido identificada por la policía. El joven abatido, que recibió una perdigonada en la espalda, había protagonizado el asalto junto a un cómplice que logró escapar ileso y como consecuencia del intercambio de disparos un vecino de 83 años que estaba en forma circunstancial en el lugar sufrió una herida de bala en un pie.
El episodio presentaba varios puntos oscuros para la policía. Un hombre que se identificó como remisero ilegal quedó demorado en la seccional 11ª como presunto cómplice de los asaltantes. Esa persona fue la que trasladó al muchacho cuando aún vivía y a su compinche hasta el Hospital Roque Sáenz Peña. Si bien el automovilista declaró que había hecho ese viaje por la fuerza, al ser sorprendido y encañonado por los ladrones en plena fuga, los investigadores dudaban de su versión por el hecho de que conocía al chico fallecido: "Viven a menos de cuatro cuadras de distancia uno de otro", sostuvo una fuente policial. También esperaba su turno para dar su versión otro hombre que, según las fuentes, trabajaba como vigilador privado en la zona.
Con relación al custodio, los voceros sostuvieron que no portaba armas, pero igual querían escuchar su versión de lo ocurrido porque su radio de trabajo está circunscripto justamente a esa área, y no descartaban que haya tirado el arma. "Tenemos que escucharlo, no descartamos nada. Pudo ser cualquiera el que se tiroteó con los ladrones. Un vecino, el vigilador, un comerciante, pero aún no lo sabemos", se sinceró anoche un funcionario policial presente en el lugar del hecho.
Todo ocurrió poco después de las 18.30 en una de las zonas más mayor tránsito de personas y vehículos de barrio Saladillo. Dos muchachos llegaron al local de Carlos Carusso, propietario de una casa de fotografía ubicada en avenida del Rosario 527 bis..
Le preguntaron si podía bajar fotos de un celular. Pero cuando el fotógrafo quiso explicarles que no contaba con el programa de computación necesario para esa tarea, lo empujaron hacia el interior. Le pegaron un culatazo en la cabeza y se apoderaron de dos cámaras digitales que estaban exhibición y algo de dinero. Después encerraron al comerciante y a su mujer en una habitación trasera y huyeron. Lo que siguió es un misterio. Los vecinos escucharon varios disparos. Una bala le dio en un pie a David Weis, de 83 años, quien se encontraba allí de casualidad. En ese tiroteo uno de los asaltantes, luego identificado como Pablo Acuña, de 17 años, recibió un disparo en la espalda. Fuentes policiales indicaron que los ladrones corrieron por avenida del Rosario, pasaron por la puerta del ex cine Diana, y doblaron por Lituania hacia el sur. A unos 50 metros, prácticamente frente a la puerta de emergencia del ahora centro cultural, se subieron a un Peugeot 504 color celeste en el que había un hombre al frente del volante.
En ese vehículo encararon hacia el Hospital Roque Sáenz Peña. Antes de llegar al nosocomio, el ladrón que resultó ileso se bajó y alcanzó a escapar presumiblemente a pie.
Cuando el automovlista llegó al efector, el joven herido ya había fallecido. El hombre que manejaba quedó demorado en la seccional 11ª ante la sospecha de que haya sido cómplice del dúo. También declaraba Carusso, aunque no estaba clara su particpación.