Jueves 27 de Agosto de 2009
Buenos Aires.— Un empleado municipal de 26 años fue asesinado a balazos y su padre fue herido de un tiro en el abdomen por dos delincuentes que ingresaron a robar a su casa del partido bonaerense de San Martín y se llevaron su auto. Pocas horas más tarde los investigadores hallaron el Renault Clío de la víctima en inmediaciones de la villa Las Ranas, donde anoche buscaban a los homicidas. Para lograr ese cometido, los investigadores policiales y judiciales analizaban el contenido de las cintas de las cámaras de seguridad instaladas en el frente del chalet donde ocurrió el hecho para tratar de detectar los rostros de los delincuentes.
El hecho ocurrió cerca de las 3.30 en una casa del barrio San Andrés y la policía identificó al joven asesinado como Mariano Agustín Iannetta, de 26 años y empleado municipal, mientras que su padre se llama Sergio Carmelo Iannetta, de 54 y dueño de una inmobiliaria en Villa Ballester.
Según los investigadores, todo comenzó cuando dos delincuentes armados ingresaron a la propiedad de los Iannetta para robar, donde se hallaba el matrimonio dueño de casa junto a Mariano y otra hija de 20 años. "Creemos que los delincuentes sorprendieron a Mariano antes de llegar a la vivienda y lo tenían privado de su libertad en su mismo auto. Luego, lo deben haber obligado a entrar a la casa para robar y ahí sucedió todo", explicó un investigador.
Resistencia.Se cree que dentro de la vivienda, los asaltantes despertaron al matrimonio que se hallaba durmiendo y a la otra hija y, ante una resistencia a que se consumara el robo, los atacaron a balazos. "Se escucharon entre cinco y seis disparos. Después me llamó por teléfono la esposa del hombre y fui para la casa, donde me encontré a los dos tirados en el piso", dijo un vecino de los Iannetta.
Los investigadores dijeron que Mariano recibió cinco disparos, dos de ellos en el torso y otros tres en las piernas, mientras que su padre tenía un balazo en el abdomen y debió ser operado y anoche estaba internado en terapia intensiva en gravísimo estado.
"En el lugar se hallaron vainas de distintos calibres, y ni la esposa, ni la otra hija pudieron declarar porque están bajo un grave estado de shock. Por eso no sabemos cuántas armas había en el lugar", dijeron las fuentes.
Una de las hipótesis que se manejan es que las víctimas pudieron haber intentado defenderse a los tiros con un arma que tenían guardada, y por eso fueron atacados por los delincuentes que, tras consumar el robo, se llevaron el arma utilizada por el joven o su padre. l (Télam)