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"Masterchef" eligió premiar a la humildad y castigó a la soberbia

Elba Rodríguez sedujo con su simpleza y su perfil bajo y le ganó la final a Pablo Fekete, una suerte de villano del concurso de gastronomía.

Martes 29 de Julio de 2014

La humildad le ganó a la soberbia. Ese es el mensaje que sobrevoló la final de "Masterchef", en la primera edición argentina, que emitió Telefe y se vio por Canal 5. Elba Rodríguez, la estudiante de enfermería de 23 años, obtuvo la competencia gastronómica y venció a Pablo Fekete, abogado, de 27 años. Fue el triunfo de la heroína sobre el villano.

Elba, emocionada, levantó entre lágrimas el trofeo Masterchef, y se hizo acreedora del premio de 250 mil pesos y la edición de su libro de recetas. "Si uno quiere, todo se puede", dijo la ganadora, ante la mirada esquiva de Pablo, que no podía asumir su derrota.

A lo largo de las 17 emisiones de "Masterchef", el envío mostró puntos altos y otros muy bajos (ver aparte).

Lo mejor fue la producción, la calidad de los chefs invitados, y la dinámica del formato, que permitió darle emotividad a la competencia, sobre todo al remarcar algunas facetas personales de los participantes para generar atracción o rechazo del televidente. Es decir, si el público hubiese votado telefónicamente, como en un reality del estilo de "Gran Hermano", seguramente Elba también hubiese ganado, porque de hecho fue la candidata de la gente.

El envío del domingo, que sumó 20.9 puntos y duplicó el rating de River-Ferro por Copa Argentina, arrancó con el desafío de los tres finalistas. Ante la mirada de todos sus ex compañeros y familiares, el primer desafío fue la caja misteriosa, que sólo contenía codorniz. Natalie Neuberger, la diseñadora gráfica de 42 años, falló en el punto de cocción de un plato que admitió desconocer y quedó fuera de la competencia. A Pablo y Elba les tocó protagonizar la gran final, y el reto era preparar, en dos horas, una entrada, un plato principal y un postre. Elba eligió una ensalada Waldorf, lasaña a la boloñesa y mousse de chocolate con frutos rojos y licor de huevo. Un menú simple, como ella.

Pablo, más audaz, eligió cocinar como entrada consomé de langosta; rack de cordero con polenta acompañado de ragout de hongos y ensalada, y como postre: tarta de chocolate blanco con maracuyá y queso crema. Un menú pretencioso, como él.

Ganó Elba, porque aprendió al dedillo todas las recomendaciones del jurado, y salió mucho más cocinera de lo que entró. Y apostó al sabor, sin tanta ornamenta, y a las comidas tradicionales con recetas familiares.

Pablo ganó enemigos con sus declaraciones poco felices en contra de sus compañeros, y demostró que ganar a cualquier costo no es el mejor mensaje para ofrecer.

Por eso es bienvenida su derrota.

No al destrato

Lo peor de “Masterchef” fue el destrato de los jurados Christophe Krywonis, Germán Martitegui y Donato de Santis hacia los participantes. Quizá para no ser menos que el formato original estadounidense, emitido por Fox en 2010, la soberbia copó la escena en los primeros envíos. Por suerte, desde la mitad del ciclo hasta el final, los chefs generaron empatía con los concursantes y eso atravesó la pantalla en beneficio del programa.

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