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Massa sostiene que "el Estado tiene que sacarle al campo el pie que le puso en la cabeza"

En 2008 fue jefe de Gabinete de la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. El año pasado fundó el Frente Renovador y se impuso en las elecciones legislativas bonaerenses.

Domingo 10 de Agosto de 2014

Sergio Massa, el líder del Frente Renovador (FR), tiene la íntima convicción de que los partidos políticos, como mecanismos de mediación con la gente, han fracasado y que es la propia sociedad la que está construyendo liderazgos en base a la confianza que le tiene a los dirigentes. Se siente depositario de este nuevo paradigma y lo sustenta con la difusión de sondeos recientes que lo dan encabezando todas las encuestas. Pero no se la cree y tampoco se confía. "Nosotros tenemos la obligación de consolidar y reafirmar todos los días esa confianza", postula el diputado nacional en una entrevista con LaCapital.

En ese feedback que asegura estableció con buena parte de la sociedad, Massa se niega a atribuirse como un éxito personal el hecho de que, por ahora, haya naufragado la idea del gobierno de reformar el Código Penal, sino que fue obra de los más de 3 millones de personas que estamparon la firma para oponerse al proyecto. En ese contexto, también se refirió a la polémica que lo enfrentó con el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni. "No tengo miedo de que me acusen de ser de derecha si eso es pelear contra los delincuentes. Quiero que volteemos el cartel de bienvenida que tienen los narcos en la Argentina", enfatizó el diputado.

Massa estuvo en Rosario para participar de un panel en el congreso de Aapresid. Allí no sólo abordó sus propuestas para combatir la inseguridad y la inflación (dos temas, dice, que están en el tope de su agenda), sino que también proyectó sus ideas sobre el sector productivo, y en especial el agroindustrial. "El Estado tiene que sacarle al campo el pie que le puso en la cabeza", dijo.

—¿Está a favor de eliminar las retenciones?

—Tenemos cuatro políticas para el sector desde el punto de vista tributario. Una: tenemos que eliminar las retenciones a las economías regionales y las producciones de invierno. Segunda: retenciones cero al trigo, porque nos sirve para la rotación del suelo e influye mucho en el mercado interno, porque la harina es uno de los insumos más importantes en los precios de nuestra economía. Tercero: bajar a la mitad las retenciones al maíz y al girasol. Cuarta: armar una curva decreciente sobre las retenciones a la soja en función del aumento de la producción. No puede ser que el Estado intervenga todo el tiempo con resoluciones en cada operación, que terminan dificultando la vida del productor.

—El gobierno argumenta que eso implicaría desfinanciar al Estado, como planteó en el conflicto con el campo en 2008...

—No, el conflicto por la 125 tuvo un corte ideológico y no fiscal. Además, el gasto del Estado no es el mismo que el actual: no existía la Asignación Universal por Hijo, Argentina Trabaja, el Fútbol para Todos. Es mentira que se desfinanciaba al Estado. Fue un conflicto ideológico, porque la verdad es que el gobierno le puso la pata en la cabeza al campo. Hay que sacarle el freno de mano a una actividad que le genera dólares a la Argentina y que sirve para pagar el fracaso de la política energética.

—En caso de que llegue a la Presidencia, ¿mantendría la Asignación Universal?

—Inclusión jubilatoria, Asignación Universal, Aerolíneas como línea de bandera, YPF como nave insignia de la política hidrocarburífica, son cuatro políticas que la Argentina tiene que sostener a rajatabla para su futuro. Sí hay cosas que cuidar, pero hay que tener el coraje de cambiar la cosas que haya que cambiar, sin miedos ni prejuicios. La Argentina necesita orden y construir una sociedad donde el respeto a la ley, en el marco del Estado de derecho, se transforme en una conducta permanente. Cuando hay impunidad para los Boudou e impunidad para el que roba en la calle, la sociedad siente que nadie la protege. Necesitamos un Estado que castigue a los que delinquen desde el Estado y a los que delinquen en la calle.

—Siempre que se instala este debate aparece la dualidad mano dura y garantismo...

—Los que plantean una discusión ideológica sobre la inseguridad es porque no saben cómo resolverla. Plantean una discusión ideológica sobre un tema que dijeron que era una sensación, cuando en realidad es una enorme dificultad del país. Invitamos a todas las fuerzas políticas a que en lugar de discutir un Código Penal que baje las penas a los delincuentes tengamos la capacidad de discutir normas que le den respuesta a la sociedad. Hoy es tiempo de dar respuesta en la lucha contra la inseguridad y la corrupción. La sociedad está harta de la impunidad.

—¿Se atribuye el éxito de que el gobierno mandara al freezer el proyecto de reforma del Código Penal?

—El éxito de que ese proyecto no haya avanzado no es mío ni del Frente Renovador, sino de 3 millones de argentinos que pusieron la firma diciendo que no.

—En el punto más duro de la polémica, el juez Zaffaroni lo mandó de nuevo a la Universidad...

—La mejor forma de interpretar una ley es poniendo el oído en la gente. Probablemente en el ámbito académico alguien puede analizar desde la lógica de la pirámide del derecho, pero a mí en los barrios, en la calle, en los almacenes, en los supermercados, la gente lo que me pide es que tengamos firmeza en la lucha contra el delito. No tengo miedo de que me acusen de ser de derecha si eso es pelear contra los delincuentes. Quiero que volteemos el cartel de bienvenida que tienen los narcos en la Argentina.

—¿Cómo sigue la estrategia de la oposición frente al segundo procesamiento judicial de Boudou?

—Felipe (Solá) y Adrián Pérez presentaron el viernes el segundo pedido de juicio político contra Boudou. Tenemos que tener el coraje de utilizar las instituciones de la República y tenemos que tener el coraje de usar los instrumentos que nos da la ley, que es el de juicio político.

—¿Por que él oficialismo se empeña en bancar a Boudou con el costo político que está pagando?

—Eso no lo puedo explicar yo, sino Rossi, Scioli y todos los candidatos del oficialismo, que son los que apoyan al vicepresidente. Hay un planteo que en algún punto tiene una dosis de razonabilidad: es cierto que Boudou está tan procesado como Mauricio Macri. Y eso el gobierno lo pone como argumento para que Boudou tenga continuidad institucional.

—¿Siente que Reutemann puso cierta distancia respecto de su proyecto al no acompañarlo en su visita a Rosario?

—No estaba programado que viniera conmigo a Rosario. Además, en unos días vamos a ir juntos a la Exposición Rural de Junín. Nosotros tenemos con el Lole una buena relación. Entendemos también que la mejor forma para que se resuelvan los liderazgos en Santa Fe, que tiene internas abiertas y boleta única, es el voto de los propios santafesinos y no nosotros señalando con el dedo.

—Se habló en un momento de que Reutemann podía ser su compañero de fórmula...

—¡Todavía no estoy lanzado y me están buscando compañero!

—¿Cuándo lanza oficialmente su candidatura?

—Cuando el Frente Renovador, después de terminar su proceso de normalización de cada una de las provincias, defina en un congreso la fecha de lanzamiento. No tengo la menor duda de que somos la mejor alternativa política por la identidad plural.

—En las encuestas que están circulando no le va mal, pero se advierte un crecimiento de la figura de Macri.

—Hay una alternativa en marcha. Lo que está claro es que el oficialismo conserva un núcleo importante de votos y que nuestra irrupción en el escenario nacional nos ha puesto en valoración porque la gente siente que viene el tiempo de algo nuevo.

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