Edición Impresa

Massa dio el golpe: venció al kirchnerismo en Buenos Aires

El intendente de Tigre logró una clara victoria. Cristina fue al búnker del oficialismo y prometió redoblar la batalla para octubre.

Lunes 12 de Agosto de 2013

Como esos equipos grandes que ganaron muchos campeonatos y un día caen sin discusión ante un rival inesperado, la presidenta mostró fibra de guerrera y logró anoche contener emocionalmente al kirchnerismo derrotado. Cristina tomó a las PASO como un ensayo, leyó los resultados con su propia óptica, y prometió dar una dura pelea en los dos meses y medio que restan hasta el 27 octubre.

Pasadas las 23.30, Cristina Ferndández de Kirchner salió a escena en el segundo subsuelo del Hotel Intercontinental. Se paró entre Martín Insaurralde, principal candidato a diputado nacional bonaerense del FvV, y el gobernador Daniel Scioli y sacó energía como pudo.

Como era de esperar le bajó el precio a las PASO, y se ilusionó con otros números para la noche del 27 de octubre, "que nos permitirán mantener o incluso ampliar las bancas en el Congreso", proyectó.

El kirchnerismo continúa exhibiendo su despliegue nacional y su indudable primacía en la suma de todo el territorio. No hay otra fuerza que lo equipare. Sin embargo, esa confirmación que ofrecieron las elecciones de ayer fueron apenas un premio consuelo para una cosecha magra.

Sobre todo por la derrota clara en la provincia de Buenos Aires. "A Martín (Insaurralde) todavía le falta que lo conozca un 20 por ciento de los bonaerenses" justificó Cristina. Que no mencionó al contrincante que lo venció, Sergio Massa, y que extendió una felicitación a Daniel Filmus y Juan Cabandié, los candidatos porteños del FpV que lograron una votación aceptable en un contexto generalizado de retroceso.

"Rumbo al 27 y por la victoria", concluyó la presidenta sobre las doce de la noche, además de asegurar que "no prometeré nada que no pueda hacer". Saludó a la militancia, se abrazó con todo y prometió seguir trabajando. "Es lo que sabemos hacer", sentenció.

Minutos antes de las once de la noche, el ganador principal de ayer en la Argentina había salido ante las cámaras, celebrado su triunfo e insinuado como el gran constructor de la oposición, incluso más allá del próximo 27 de octubre. "Esperamos nos elijan en octubre y que también nos empiecen a elegir de cara al futuro" advirtió Sergio Massa, justo en el momento en que se convertía en un nuevo actor central de la política nacional.

El intendente de Tigre, de todos modos, conservó una cuota de cautela. Y anoche mismo empezó a tejer un discurso que lo lleve durante los próximos 75 días a un nuevo éxito. Fue conciliador. Sabe que su impulso ganador podría llevarlo a un triunfo aún más contundente en la elección definitiva.

Como en las legislativas de 2009, el kirchnerismo perdió su batalla principal en el distrito electoral madre de la Argentina. Martín Insaurralde, elegido por la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner, no cumplió el objetivo. No sólo perdió el FpV su batalla principal, también cayó bastante su producción en distritos donde se presuponía contaba con primacías amplías.

En Santa Fe y en la Capital Federal, en contrario, el FpV obtuvo votaciones discretas, aunque logrando duplicar los votos obtenidos en las legislativas de 2009. Allí no retrocedió.

"Los bonaerenses han elegido una fuerza para luchar contra la inseguridad, la inflación, y los impuestos que les pisan la cabeza", disparó el intendente de Tigre, en su noche más gloriosa. Definió temas que exceden lo puramente parlamentario, el lugar que ocupará a partir del próximo 10 de diciembre y pidió conservar "la autonomía de la Corte". Fue una referencia a un tema sensible, y tal vez inminente: el pronunciamiento de los supremos por la constitucionalidad de la ley de medios.

Con su triunfo de anoche, Massa se vio a sí mismo como "una semilla que germina para el futuro de la Argentina, con paz, armonía y concordia", tomando palabras del Papa Francisco.

Sobre las 9 de la noche, y antes de las primeras entregas de los números oficiales, el FpV mantenía una luz de esperanza en la provincia de Buenos Aires. Lo repetían los distintos referentes que desfilaron por los pasillos alfombrados del hotel Intercontinental de Buenos Aires. El sitio que volvió a elegir la cúpula del FpV para seguir el escrutinio. De todos modos, la derrota en ese distrito clave ya empezaba a instalarse como un dato inexorable de la realidad.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS