Sábado 31 de Julio de 2010
Al menos 35 personas murieron y decenas resultaron heridas en Rusia por masivos incendios forestales, alimentados por fuertes vientos, según indicaron las autoridades. El Kremlin llamó al ejército para ayudar a contener el fuego que afecta a más de 87.000 hectáreas de bosques y turba, un tipo de carbón vegetal que se forma en el suelo de las zonas frías. La sequía y las altas temperaturas que se registran en Rusia desde hace semanas agravan el desastre, que ayer parecía estar fuera de control.
“La situación es muy grave”, admitió el presidente ruso, Dimitri Medvedev. El mandatario dispuso el envío de 2.000 soldados para sumarse a los 240.000 bomberos que ya vienen luchando para combatir las llamas, con ayuda de aviones y helicópteros.
Julio de récord. Julio ha sido el mes más caluroso registrado en 130 años, con temperaturas promedio de 35 grados a lo largo de semanas en varias regiones rusas. El jueves, la temperatura en Moscú alcanzó los 37,8 grados centígrados, un nuevo récord. Los bomberos sostienen que la ausencia de lluvias contribuye decisivamente a la propagación de los incendios forestales. A este factor se agrega el suelo de turba, un tipo de carbón vegetal que forma en las regiones frías y húmedas y se incendia con facilidad en estas condiciones atmosféricas de extrema sequedad y altas temperaturas.
Cientos de casas se han incendiado y miles de personas perdieron sus hogares. Ayer, el primer ministro Vladimir Putin viajó a la región cuya capital es Nishni Novgorod, unos 400 kilómetros al este de Moscú, donde los focos ígneos son particularmente severos. La televisión estatal transmitió imágenes de Putin junto a las ruinas humeantes de más de 300 viviendas, la mayoría de madera. Putin prometió ayuda por 165 millones de dólares y la reconstrucción de todas las viviendas en cuestión de pocos meses.
Los incendios en las zonas de Voronezh, Nishni Novogorod y otras regiones vecinas a Moscú han destruido más de 1.000 casas y dejado a más de 2.000 personas sin vivienda, de acuerdo con Ministerio de Emergencias. Estimaciones no oficiales indican que esas cifras son demasiado conservadoras.
Por otra parte, el área en torno a San Petersburgo fue afectada por una fuerte tormenta. Siete personas —entre ellas, dos niños— perecieron por árboles que les cayeron encima. l