Martes 24 de Mayo de 2011
Las masivas protestas contra la aprobación gubernamental del proyecto para construir una gigantesca central hidroeléctrica en el sur chileno son un desafío político y social para el presidente Sebastián Piñera.
Desde el retorno de la democracia, en 1990, Chile no había vivido protestas tan multitudinarias como las realizados los últimos viernes en Santiago de Chile, cuando más de 70 mil personas salieron a las calles para oponerse a HidroAysén.
Una encuesta del diario La Tercera, reveló anteayer que el 74 por ciento de los chilenos rechaza la obra de la central HidroAysén, que inundaría 5.910 hectáreas de reserva natural.
El nivel de oposición que suscita el proyecto, aprobado el pasado 10 de mayo por la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA), generará un “alto costo político al gobierno, y en especial al presidente, y un daño a su imagen”, dijo el analista Guillermo Holzmann a Notimex.
De acuerdo con el catedrático, un maestro en ciencias políticas de la Universidad de Chile, “HidroAysén puede ser un ancla capaz de hundir al gobierno”.
Destacó que ningún partido o fuerza opositora tiene la capacidad de convocatoria que ha mostrado el movimiento social contra el proyecto hidroeléctrico, que logró congregar a 30 mil personas en una marcha en Santiago, el 13 de mayo y a más de 40 mil el pasado viernes.
La convocatoria a las protestas contra el proyecto energético fue realizada por las redes sociales en internet, donde Facebook y Twitter .
HidroAysén es, para la gran mayoría de los chilenos, el proyecto de una empresa privada que busca lucrar a costa de las bellezas naturales del país, entre las cuales la Patagonia se destaca por sus bosques, lagos, fiordos y una imponente zona montañosa glaciar.
El proyecto, propiedad de Endesa, de capitales italianos, y la chilena Colbún –del poderoso grupo Matte–, prevé la inundación de cinco mil 900 hectáreas para la construcción de cinco represas en la región de Aysén, ubicada a mil 600 kilómetros al sur de Santiago. Patricio Rodrigo, dirigente del movimiento Patagonia Sin Represas, señaló que HidroAysén dañaría de manera irremediable el potencial turístico de la zona “y todo por intereses comerciales privados que se apropian de este valioso capital natural de todos los chilenos”.
Alerta en Puelo
El proyecto HidroAysén abarca un represa proyectada sobre la cuenca binacional de río Puelo, en la Patagonia. Organizaciones chubutenses alertan, desde hace seis años, sobre el impacto ambiental que generaría la construcción de represas hidroeléctricas en aguas compartidas por Argentina y Chile.