Marcharon para pedir justicia por un crimen
Unas 300 personas, entre familiares, amigos y vecinos de Gustavo Emanuel Ledesma Domínguez, el muchacho de 20 años asesinado a puñaladas el pasado sábado en la zona oeste de la ciudad, marcharon anoche por calles del barrio Godoy para reclamar justicia y el rápido esclarecimiento del homicidio.

Sábado 02 de Mayo de 2009

Unas 300 personas, entre familiares, amigos y vecinos de Gustavo Emanuel Ledesma Domínguez, el muchacho de 20 años asesinado a puñaladas el pasado sábado en la zona oeste de la ciudad, marcharon anoche por calles del barrio Godoy para reclamar justicia y el rápido esclarecimiento del homicidio. "La cantidad de gente que nos está acompañando nos sirve como un mínimo consuelo para saber que mi sobrino tenía un buen nombre", dijo Nancy, tía del joven fallecido.

Gustavo era conocido como Ema en el barrio al que llegó hace siete años desde la localidad chaqueña de Santa Sylvina, donde quedó el resto de su familia. Hasta aquí lo trajo su tío Carlos, quien le dio albergue en su casa del barrio que se levanta al suroeste de Circunvalación y 27 de Febrero. Con él traía el sueño de ser algún día el número 5 de River. Pero una lesión le cortó la carrera y entonces empezó a trabajar en una panadería de Cafferata y Mendoza.

El viernes 24 de abril Gustavo trabajó en ese lugar hasta las 22, después se fue a su casa a descansar y poco más tarde, a la 1.30 del sábado, lo pasó a buscar Matías Sánchez, un joven policía y amigo para ir hasta la casa de otro muchacho a tomar una cerveza, en Daneri al 2800.

La tragedia. Junto a esa vivienda vive Silvana G., en cuya casa se realizaba un cumpleaños regado de alcohol. Según voceros policiales, ya se había producido un encontronazo entre algunos asistentes a esa fiesta y un primo de Ema cuando el muchacho y Matías fueron a comprar una cerveza. Al regresar, ambos fueron atacados a cuchillazos por unas veinte personas que participaban del festejo y los dejaron malheridos en el piso.

Gustavo y Matías fueron llevados al Heca en un móvil policial. "Era mi amigo desde hace seis años, yo ví como le clavaban las puñaladas en el piso y cómo se moría en el hospital mientras los médicos le hacían las maniobras de reanimación. Nunca me voy a olvidar de esas imágenes", dijo Matías Sánchez, quien recibió tres puñaladas y fue atendido en una camilla junto a la que ocupó Ema hasta su muerte.

Por el trágico hecho, la policía detuvo a Silvana G., Alexis G. y Rodrigo B. Sin embargo, el acusado de matar a Gustavo está prófugo. "Vamos a marchar hasta que estén presos quienes mataron a mi sobrino", dijo Nancy en referencia a El paraguayo Claudio, imputado de las puñaladas fatales.