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Marchan a Tribunales en reclamo por un caso de mala praxis

Hoy se cumple un año de la muerte de Maximiliano Iñíguez y su familia, amigos y vecinos, además de víctimas de otros casos realizarán una marcha hasta los Tribunales provinciales.

Jueves 16 de Abril de 2015

Hoy se cumple un año de la muerte de Maximiliano Iñíguez y su familia, amigos y vecinos, además de víctimas de otros casos realizarán una marcha hasta los Tribunales provinciales. Denuncian que la causa está trabada porque Medicina Legal no entrega la información requerida por el fiscal, que sería clave para demostrar que se trató de un hecho de mala praxis médica.
  La madre de Maximiliano, María Alejandra Giménez, y uno de sus seis hermanos, Elías, convocaron para las 18 a una marcha de antorchas frente a Tribunales, donde cada vez convergen más reclamos contra el Poder Judicial con manifestaciones y acampes. Entre tantos hechos, hace dos semanas familiares y amigos de Emiliano Cáceres Ferreyra y Facundo Aguirre, muertos en un siniestro de tránsito, sostienen allí un acampe.
  Iñíguez conducía una moto el 9 de febrero de 2014 y fue embestido por un automóvil que iba en contramano en Villa Gobernador Gálvez. Volvía con un amigo a bordo. Lo trasladaron en ambulancia al Hospital Provincial, donde le diagnosticaron como única lesión una fractura de tibia y peroné expuesta en la pierna derecha.
  En el Provincial le realizaron las primeras curaciones, le estabilizaron la fractura con pesas y le manifestaron a la familia que al otro día lo iban a operar. Pero ellos decidieron trasladarlo al sanatorio Los Alerces (ex Julio Corzo), que figura como prestador de la obra social de los empleados gastronómicos (Osuthgra) a la que estaba afiliado el joven por su trabajo en la Cocina Centralizada.

La intervención y denuncia. En la institución privada ubicada en San Juan 3034 empezaron las complicaciones para los Iñíguez. “Cuando llegó (al sanatorio) lo volvieron a tocar, le cambiaron los hierros y las pesas que tenía. Le pusieron algo contaminado”, dijo la madre del chico, María Alejandra Giménez, según publicó  La Capital en su edición del 6 de mayo de 2014.
  La familia denunció que, después de la intervención, Maximiliano sufrió un paro cardio-respiratorio.
  Elías recordó ayer que “un germen canalizó su sangre, sufrió una infección generalizada”, luego pulmonía, trombosis y no paró de tener fiebre.
  Apenas le amputaron la pierna a Maximiliano, su familia entendió que algo no andaba bien y de inmediato radicó la denuncia en el Ministerio Público de la Acusación, desde donde se ordenaron varias medidas tendientes a determinar si existió mala praxis médica por parte de los profesionales del sanatorio.
    El fiscal de la sección Homicidios, Walter Jurado, explicó en su momento que cuando se inició el trámite judicial, se procedió a preservar del sanatorio Los Alerces la pierna amputada a Maximiliano para someterla a distintos estudios patológicos.
  El funcionario judicial también sindicó que se secuestró la historia clínica del paciente, que fue remitida al Instituto Médico Legal para que fuera cotejada con el dictamen de la autopsia. Este es el  informe que aún está pendiente y que la familia Iñíguez reclama con insistencia que sea entregado al Poder Judicial.
  El funcionario confirmó que existen datos de peritos sobre el estado de salud del joven antes de morir. En esos escritos se dejó constancia que existían problemas de higiene y malos niveles de asepsia en el sanatorio.
  En el expediente judicial se investiga un presunto “homicidio culposo por mala praxis médica”.

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