Martes 28 de Febrero de 2012
Al cumplirse ayer un año de la desaparición de Rocío Gómez, un nutrido grupo de personas marchó ayer a la mañana por las calles de San Lorenzo en reclamo de justicia y celeridad en la causa. La chica, oriunda de esa ciudad, tenía 17 años cuando no se supo más de ella. Y si bien en agosto pasado apareció un cuerpo que podría ser el suyo, eso no pudo ser confirmado por las pericias y pruebas de ADN. Por el hecho, dos hombres están detenidos desde hace unos meses.
Técnicamente, Rocío continúa desaparecida desde el pasado 27 de febrero. Es que el cuerpo que el pasado 13 de agosto apareció mutilado, enterrado a unos tres metros de profundidad y tapado con una loza en una construcción abandonada de la zona norte de Rosario no pudo ser identificado.
Los científicos que hicieron el examen de ADN no pudieron identificar los restos óseos "ni determinar los genes porque estaban invadidos por cal", elemento utilizado para cubrir el pozo en el que se halló el cuerpo, que había sido cortado en varias partes antes de ser envuelto en una frazada y sepultado.
Mensaje. La madre de Rocío, Norma Gómez, relató varias veces las circunstancias en las que vio por última vez a su hija en una granjita de Valle Hermoso al 1200, en Rosario, donde su hija había trabajado tiempo antes. Hasta ese lugar había llegado luego de que su hija le enviara -días antes de su desaparición- un mensaje de texto donde le solicitaba que le llevara su moto porque Juan José Laso, el dueño del comercio y quien había sido pareja de la adolescente, iba a comprarla.
En ese lugar la mujer denunció haber visto a su hija con la cabeza rapada y con su pequeño hijo en brazos. También contó Norma que no le permitieron tomar contacto con Rocío y que, en cambio, tanto ella como su hija fueron sometidas sexualmente por uno de los acusados.
Luego de ese hecho Norma no vio nunca más a su hija. Y su nieto Kevin, de entonces un año y medio, apareció días después abandonado en un descampado de San Nicolás.
En noviembre, la jueza de Instrucción Nº 14 María Laura Sabatier, para quien los restos hallados en agosto pertenecían a Rocío, resolvió procesar con prisión preventiva a Laso, de 40 años y conocido como Pijuán, y a Jonathan Raúl Vargas, de 20 años. Ambos fueron capturados luego de varios meses prófugos y son los únicos que permanecen detenidos, aunque hay otros implicados por encubrimiento agravado: Aldana Alexis M., Ramón Antonio D., Yoana Aneleyn V., Jorgelina Soledad S., Héctor Raúl V. y Mónica Mabel M.
Pancartas. Sin embargo, Norma dijo no tener muchos datos sobre cómo se encarrila la causa y con las movilizaciones piensa ejercer presión para "apurar los trámites", dice. De momento sostiene que está "vendiendo empanadas para poder hacer remeras y pancartas con la cara de Rocío y marchar los 27 de cada mes en Rosario y San Lorenzo, hasta que esto se aclare".
"A la jueza la vi una vez -añadió- cuando reconocí a Jonathan. Yo tengo el expediente con las escuchas que hizo el tribunal en los teléfonos de los acusados y no queda tan claro que el cuerpo sea de Rocío pero hasta que no sepamos lo del ADN estamos muy preocupados".