Marcha patriótica

Domingo 10 de Mayo de 2009

¡Oid mortales! el grito sagrado:

¡Libertad, libertad, libertad!

Oid el ruido de rotas cadenas:

Ved en trono a la noble Igualdad.

Se levanta a la faz de la tierra

Una nueva y gloriosa Nación:

Coronada su sien de laureles

Y a su planta rendido un León.

Sean eternos los laureles

que supimos conseguir:

Coronados de gloria vivamos

O juremos con gloria morir.

De los nuevos campeones los rostros

Marte mismo parece animar;

La grandeza se anida en sus pechos,

A su marcha todo hacen temblar.

Se conmueven del Inca las tumbas

Y en sus huesos revive el ardor,

Lo que ve renovando a sus hijos

De la Patria el antiguo esplendor.

Coro

Pero sierras y muros se sienten

Retumbar con horrible fragor:

Todo el país se conturba con gritos

de venganza, de guerra y furor.

En los fieros tiranos la envidia

Escupió su pestífera hiel,

Su estandarte sangriento levantan

Provocando a la lid más cruel.

Coro

¿No los veis sobre Méjico y Quito

Arrojarse con saña tenaz?

¿Y cual lloran bañados en sangre

Potosí, Cochabamba y la Paz?

¿No los veis sobre el triste Caracas

Luto y llanto y muerte esparcir?

¿No los veis devorando cual fieras

todo pueblo que logran rendir?

Coro

A vosotros se atreve ¡Argentinos!

El orgullo del vil invasor,

Vuestros campos ya pisa contando

Tantas glorias hollar vencedor.

Mas los bravos que unidos juraron

Su feliz libertad sostener,

A esos tigres sedientos de sangre

Fuertes pechos sabrán oponer.

Coro

El valiente argentino a las armas

Corre ardiendo con brío y valor,

El clarín de la guerra cual trueno

En los campos del Sud resonó;

Buenos Aires se pone a la frente

De los pueblos de la ínclita Unión,

Y con brazos robustos desgarran

Al ibérico altivo León.

Coro

San José, San Lorenzo, Suipacha,

Ambas Piedras, Salta y Tucumán,

La Colonia y las mismas murallas

Del tirano en la Banda Oriental;

Son letreros eternos que dicen:

"Aquí el brazo argentino triunfó."

"Aquí el fiero opresor de la patria

Su cerviz orgullosa dobló."

Coro

La victoria al guerrero argentino

Con sus alas brillantes cubrió,

Y azorado a su vista el tirano

Con infamia a la fuga se dio;

Sus banderas, sus armas se rinden

Por trofeos a la Libertad.

Y sobre alas de gloria alza el pueblo

Trono digno a su gran majestad.

Coro

Desde un polo hasta el otro resuena

De la fama el sonoro clarín.

Y de América el nombre enseñado,

Les repite ¡mortales! Oíd:

¡Ya su trono dignísimo abrieron

las Provincias Unidas del Sud!

Y los libres del mundo responden:

¡Al gran pueblo argentino, salud!

(Nota: La primera, tercera y última cuarteta, en negrita, son las tres que finalmente quedaron de las 19 originales. Está resaltado en itálica el texto más combativo contra los peninsulares).