Maratón, una fiesta para muy pocos
El maratón de un canal local era anunciado como la fiesta de todos. El cholulismo y la organización no son compatibles. Mientras estaban las cámaras y los conductores animando la fiesta, todo era júbilo y alegría.

Sábado 22 de Noviembre de 2008

El maratón de un canal local era anunciado como la fiesta de todos. El cholulismo y la organización no son compatibles. Mientras estaban las cámaras y los conductores animando la fiesta, todo era júbilo y alegría. El momento cúlmine y más emotivo fue para unos pocos, no más allá de veinte personas, pero después la transmisión se terminó. La llegada del último participante, una persona con enormes dificultades de traslado, fue a una hora con cuarenta y tres minutos de la largada, pero ya no quedaba nadie. En los noticieros se arenga a favor de la solidaridad y contra la discriminación. ¿Y si lo practicamos?

Ricardo Angel,

rcesarangel@yahoo.com.ar