Maradona, una vergüenza nacional
Siento vergüenza ajena al escuchar las declaraciones del director técnico de la selección argentina contra los medios al finalizar el partido con Uruguay. Maradona puede ser ídolo de una parte de la ciudadanía como jugador, pero no es correcto que se haya expresado con términos tan bajos. Evidentemente debemos coincidir con los científicos cuando señalan que una vez que las neuronas han sido afectadas por motivos diversos no se reponen y por lo tanto carecen de plenitud sus facultades mentales...

Lunes 19 de Octubre de 2009

Siento vergüenza ajena al escuchar las declaraciones del director técnico de la selección argentina contra los medios al finalizar el partido con Uruguay. Maradona puede ser ídolo de una parte de la ciudadanía como jugador, pero no es correcto que se haya expresado con términos tan bajos. Evidentemente debemos coincidir con los científicos cuando señalan que una vez que las neuronas han sido afectadas por motivos diversos no se reponen y por lo tanto carecen de plenitud sus facultades mentales, lo que ha afectado seriamente su conducta. El señor Maradona debe pensar, si es que puede, que está representando a todo un pueblo al estar al frente de la selección argentina y no puede bajo ninguna circunstancia usar la grosería y no respetar a la gente. Pienso verdaderamente que él se cree un ser superior y que nadie está a su nivel para realizar alguna crítica cuando realmente todos los partidos que ganamos lo hicimos con un salvador de último momento en la mayoría de los casos. Pero más allá de sus problemas personales, cuánta responsabilidad les caben en primer lugar al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, el inefable Julio Grondona, y a la mayoría de los presidentes de los clubes de fútbol de nuestro país, que avalaron la contratación de este personaje. Asimismo me permito pedir a la mayoría de los simpatizantes y fanáticos del fútbol argentino que traten de analizar un partido, que por favor intenten explicar a qué juega la selección bajo la dirección de Maradona, porque realmente yo no puedo discernir la planificación técnica del equipo, más allá del esfuerzo personal e individual de cada uno de los jugadores. Está claro que el caso particular de Lionel Messi es una clara muestra de la falta de planificación: aunque está considerado como el mejor jugador del mundo, acá fracasó en todos los partidos en los que le tocó actuar. La verdad es que tengo sensaciones encontradas y que creo que es la de mucha gente, la alegría de haber clasificado para el Mundial, pero por otro lado también hubiera deseado que no nos clasificáramos para que toda esta podredumbre que existe en el fútbol se fuera y comenzáramos de nuevo pero con reales valores que nos identifiquen como un pueblo culto y respetuoso.
Jorge Raúl Llonch,
D.N.I. 6.001.345