Miércoles 18 de Marzo de 2009
Josef Fritzl, el austríaco que engendró a siete niños con su hija, a la cual encerró en un sótano por 24 años, será sentenciado mañana y podría recibir cadena perpetua.
Fritzl, de 73 años, se declaró culpable de mantener incesto con su hija Elizabeth (de 42 en la actualidad), pero niega haber asesinado a su hijo recién nacido y haberla esclavizado en un sótano sin ventanas construido bajo su casa.
Elizabeth se enfrentó a su padre a través de un video que fue mostrado en el tribunal ayer, en un testimonio que podría enviarlo a prisión perpetua.
Josef Fritzl, de 73 años, volvió a ocultar la cara detrás de una carpeta azul mientras era conducido hacia la Corte en St. Poelten, al oeste de Viena, en el segundo día de su juicio.
Fritzl se ha declarado culpable de incesto con su hija Elizabeth y de su privación ilegítima de la libertad, pero rechaza los cargos de homicidio por negligencia por la muerte de un hijo-nieto. Ha reconocido sólo culpa parcial de los cargos de violación y coerción.
Los miembros del jurado vieron ayer en el tribunal un video con el testimonio de Elizabeth, la principal testigo contra Fritzl. Ahora de 42 años, la mujer tenía 18 años cuando fue encarcelada en una celda estrecha sin ventanas que el hombre había construido debajo de la casa de la familia en la ciudad de Amstetten.
Asimismo, todos los presentes en el tribunal vieron la grabación del testimonio de Harald, uno de los hermanos de Elizabeth, dijo el vocero de la Corte, Franz Cutka.
A Fritzl se le acusa del homicidio de un bebé, un niño nacido en abril de 1996, que según los fiscales podría haber sobrevivido si hubiera tenido atención médica apropiada.
Según la policía, las pruebas de ADN muestran que Fritzl es el padre biológico de los seis niños sobrevivientes, tres de los cuales nunca vieron la luz del día hasta que el caso se reveló hace 11 meses.
Fritzl podría pasar el resto de su vida en prisión si es hallado culpable de homicidio. Sería condenado hasta 20 años detrás de las rejas si es hallado culpable de esclavitud, hasta 15 años por violación y un año por el delito de incesto.
Según los testimonios, Fritzl hizo bajar en 1984 a su hija Elizabeth, de entonces 18 años, al sótano sin ventanas preparado anteriormente por él en su casa de Amstetten.
Su doble vida salió a la luz el 26 de abril de 2008, cuando permitió a Elizabeth abandonar su prisión para poder ocuparse de su hija mayor, Kerstin, que había ingresado unos días antes en una clínica de la localidad y se hallaba gravemente enferma. l (AP y Reuters)