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Mantener el resultado para asegurar el quórum

Los reacomodamientos en la Cámara baja tras las primarias provocaron la pérdida de la mayoría que hasta agosto tenía el Frente para la Victoria, fuerza que ahora necesita al menos repetir los resultados de las últimas elecciones el próximo 27 de octubre, si quiere recuperar el control del cuerpo.

Lunes 09 de Septiembre de 2013

Los reacomodamientos en la Cámara baja tras las primarias provocaron la pérdida de la mayoría que hasta agosto tenía el Frente para la Victoria, fuerza que ahora necesita al menos repetir los resultados de las últimas elecciones el próximo 27 de octubre, si quiere recuperar el control del cuerpo.

Por estas horas, la bancada que dirige la diputada y candidata a la reelección, Juliana Di Tullio, cuenta formalmente con 115 diputados, aunque solo 109 se mantienen fieles a la Casa Rosada.

A ese número se le deben sumar 18 aliados pertenecientes al Frente Cívico de Santiago del Estero (7), Nuevo Encuentro (5), Movimiento Popular Neuquino (2), PJ de La Pampa (2) y los salteños María Fiore y Walter Wayar.

Con estas cuentas, el oficialismo alcanza los 127 legisladores, dos menos de los que se requieren para el quórum, es decir, que para iniciar las sesiones deberá apelar a un grupo de aliados circunstanciales, como el salteño Alfredo Olmedo, el fueguino Jorge Garramuño y la catamarqueña Mariana Veaute.

La sensible situación del bloque de Di Tullio tuvo lugar tras los alejamientos del fueguino Rubén Sciutto y del santafesino Oscar Cachi Martínez, quienes se sumaron a las fugas de Facundo Moyano, Omar Plaini, Jorge Yoma, Blanca Blanco de Peralta y Mabel Müller, producidas meses atrás.

Ante este escenario, el oficialismo necesita al menos repetir el resultado electoral de las primarias del pasado 11 de agosto, si quiere recuperar el control del cuerpo, de cara a los últimos dos años de mandato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En lo que queda hasta el próximo 10 de diciembre, cuando se producirá el recambio legislativo, la bancada K tiene en agenda el presupuesto 2014 y las prórrogas de la emergencia económica y el impuesto al cheque.

Para aprobar esos temas, deberá recurrir a los aliados circunstanciales o negociar con sectores de la oposición, ya que por sus propios medios no podría alcanzar una sanción.

En el medio, mientras el bloque oficialista hace cuentas y repasa los números para octubre, vuelve a aparecer el fantasma de perder la presidencia de la Cámara baja, iniciativa opositora que si bien por ahora fue desactivada, podría volver a ponerse en marcha si al gobierno le va mal en las legislativas.

En este contexto, varios dirigentes de la oposición tienen el convencimiento político de quitarle la presidencia de la Cámara de Diputados al kirchnerismo, en caso de que esta fuerza no cuente con los votos necesarios para imponer su autoridad en la Cámara baja.

Con esta idea comulgan los radicales, el peronismo disidente y el PRO. En cambio, dentro del Frente Amplio Progresista hay divergencias, sobre todo en su máximo referente, Hermes Binner, quien ya se pronunció a favor de respetar la presidencia para la primera minoría, en este caso el kirchnerismo.

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