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Manso redobla esfuerzos en la pretemporada: "Quiero demostrar que puedo jugar"

El volante quiere sacarse la bronca por haber participado poco desde que volvió al club. También dijo que le gustaría retirarse en Newell’s.

Lunes 13 de Enero de 2014

Ovación / En Mar del Plata.- Damián Manso no es amigo de las notas, pero cuando habla lo hace entregando conceptos claros. No titubea. Es autocrítico cuando debe hacerlo, a tal punto que no dudó en reconocer que "no me sentía bien jugando porque estaba pesado, a destiempo". Por eso tuvo escasa participación en el torneo desde su regreso a su casa. También siente bronca interior y eso lo llevó a mentalizarse en doblegar los esfuerzos en la pretemporada para estar a la par del resto del grupo para "ganarme un lugar y demostrar que puedo jugar". De todo esto y mucho más, el Piojo habló a solas con Ovación, donde abrió su corazón y dejó una clara idea: "Quiero retirarme en Newell's".

En el anochecer del domingo en la costa y después de gozar algunas horas de descanso, Manso atendió a los enviados de este diario para hablar por primera vez en el año y por segunda después de su regreso al club a mediados del año pasado. Muchas cosas pasaron en el medio y con diversas lecturas que se tejieron a lo largo de ese tiempo. Por eso puso palabras a la situación para dejar sentada una posición: "Me sumé a un equipo que estaba armado, que venía de salir campeón y no me fue fácil. En mi puesto había varios chicos arriba mío. Jugué doce minutos con Belgrano y no me sentí bien. Estaba pesado, a destiempo. No estuve bien. En el clásico sólo ocho y no pude hacer nada. Después todo pasó por decisiones del DT de no tener chances. O en todo caso se decidió por otro jugador que estaba mejor que yo", expresó el Piojo con su clásico hablar pausado y con un tono cargado de tranquilidad.

—Dijiste que te sentiste pesado. ¿Eso se lo atribuís a la falta de una pretemporada?

—Sí, porque además venía de Ecuador, donde no se juega con el mismo ritmo. Es más tranquilo, con muchas pausas y cuando entré con Belgrano me di cuenta de que no era a lo que estaba acostumbrado a jugar. Por eso pedí hacer una pequeña pretemporada para bajar algunos kilos.

—¿Se nota la diferencia?

—Sí, cambia muchísimo. Esperemos que ahora me sirvan estos trabajos para lo que se viene.

—Entrenar a la par del grupo ya es otra cuestión, ¿tenés otra expectativa?

—Seguro. Arrancar del minuto cero con todo el plantel le permite a uno matarse para ganarse un lugar y demostrar que quiere jugar.

—¿En las vacaciones también hiciste un trabajo especial?

_Sí, realicé un tratamiento para fortalecer mis piernas para llegar bien a estos trabajos y no tener tantos dolores.

—En su momento llegaste con muchas ilusiones, pero no pudiste jugar. ¿Cómo te sentías desde afuera?

—No me gustaba, pero entendía que vine a un equipo que había salido campeón, que tenía la base armada y que en mi puesto había dos o tres jugadores que conocían todo el funcionamiento y me estaba adaptando. Por eso lo acepté, traté de entender cómo era todo. Ahora debo arrancar todo de cero.

—¿En qué posición de la cancha te sentirías más cómodo?

—Por cómo juega Newell's me gustaría hacerlo en el medio porque pasa mucho la pelota por ahí. Pero las veces que hicimos fútbol el técnico me puso en el medio o por afuera. Así que tengo que adaptarme a esas dos posiciones. Igual, en ese sector se va rotando.

—¿Te sorprendió este Ñuls que, a pesar de que venía de ser campeón, fue también protagonista en el torneo siguiente?

—No porque lo que me transmitían mis compañeros era que querían seguir peleando cosas arriba, y lo demostraron.

—Como no jugabas se mencionó que podías emigrar a Perú. ¿Qué hubo de cierto?

—Todos decían que me iba y se hablaba de eso. Siempre hay rumores, pero estaba mentalizado en hacer una buena pretemporada porque Newell's va a jugar cada cuatro días y creo que chances voy a tener. Y ahí intentaré demostrar que quiero estar.

—Siempre queda una bronca interna personal...

—(Interrumpe) Sí, obvio. No me quedé conforme por no haber podido jugar lo que quería. Pero entendía que había otros chicos que estaban mejor.

—¿Lo hablaste con Berti en su momento?

No, lo hice con (Carlos) Picerni y con el profe (Puerta) y me supieron entender.

—Es bueno tener bronca porque muchas veces sirve para doblegar los esfuerzos.

—Seguro, se intensifica todo y uno quiere ser el mejor. Por suerte ahora voy bastante bien.

—¿Tu idea es terminar tu carrera en Newell's?

—Sí, mi meta es retirarme acá y brindarme al máximo para demostrar que quiero seguir jugando.

—¿Lo analizás cada seis meses como Bernardi?

—(Se ríe) Sí, lo hago de esa manera y voy cómo estoy. Si tengo las mismas ganas. Por el momento están, después cuando termine el torneo se verá.

—¿Pensás qué vas a hacer cuando dejes el fútbol?

—No, aún no lo hice. Por ahora no me vuelvo loco y trato de disfrutar del fútbol.

—¿Técnico?

— No, no tengo el carácter y tampoco me gusta. Aún no tengo definido qué voy a hacer.

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