Lunes 10 de Agosto de 2009
Hace aproximadamente tres meses, un hombre de origen marroquí llamado Mohamed y su mujer Noemí Contreras, montaron en la ciudad de Rosario (3 de Febrero 1044) un call center de la compañía Orange, perteneciente a Telecom. El mismo consiste en un habitáculo con 10 ordenadores desde el cual se llama a España ofreciendo servicio de ADSL, telefonía, móviles y TV. En la entrevista laboral, Noemí Contreras (se hace llamar Claudia Sánchez en España), dijo que pagaría un sueldo básico de 1.200. Los empleados debíamos concurrir de lunes a viernes desde las 11 hasta las 17. A comienzos del segundo mes fui a cobrar y me encontré con que sólo me pagaban comisiones por mis ventas, que eran cuatro, según ellos. Sólo percibí 50 pesos por cada venta, es decir 200 pesos, cuando invertí mi tiempo y energía para llevar a cabo la labor, mientras ellos se llenaron los bolsillos de euros. Otros empleados cobraron 100, 400 y 600 pesos, cuando también esperaban el sueldo básico prometido. Quiero señalar también que están estafando a la gente de España con el precio final (Orange no tiene línea propia, utiliza la de Telefónica), ya que a fin de mes al cliente le llega la factura de Orange y otra de Telefónica de 13 euros por la línea. Para darles el alta a los clientes es necesario hacerles una grabación de voz mediante el ordenador, que en reiteradas ocasiones fue falsificada en el call center mismo. Además, están explotando a la gente con un trabajo totalmente insalubre para los ojos, oídos, cuerdas vocales y articulaciones de los brazos, haciéndolas trabajar hasta 12 horas al día. Y sobre todo sin pagar lo que corresponde. Montar estos departamentos de venta en España es mucho más caro, porque allí las cosas deben estar en regla y cada empleado recibe el sueldo que merece. Por eso se instalan en Sudamérica, porque utilizan mano de obra barata y se la llevan de arriba
Valentino Verona
valentinoverona@hotmail.com