"Mank", el detrás de escena y los conflictos de un clásico del cine
La película protagonizada por Gary Oldman y Amanda Seyfried recrea el célebre y sinuoso proceso de escritura de "El ciudadano". El filme en blanco y negro fue dirigido por David Fincher y está disponible en Netflix

Lunes 07 de Diciembre de 2020

David Fincher se asoma al detrás de escena y los conflictos del rodaje de “El ciudadano” (“Citizen Kane”, en inglés), una de las grandes obras maestras de la historia del cine, poniendo el foco sobre el artífice inicial del guión, Herman Mankiewicz, en “Mank”, una de las películas más esperadas del año estrenada en Netflix y protagonizada por Gary Oldman y Amanda Seyfried.

Rodada en blanco y negro, fiel a la estética del Hollywood clásico y a los flashbacks de la célebre ópera prima de Orson Welles, “Mank” es una oda al proceso creativo, con sus luces y sombras, y aunque se ubica en el Hollywood de los años 30 aborda cuestiones de gran actualidad como los abusos por parte de los grandes estudios y la manipulación informativa.

MANK | Tráiler oficial | Netflix

“Es una historia fascinante y es maravilloso poder dar a conocer la otra cara, la película detrás de la película”, ha dicho a Efe la actriz Amanda Seyfried, que da vida a la también actriz Marion Davies, pareja sentimental del magnate William Randolph Hearst que inspiró “Ciudadano Kane”.

En opinión de Seyfried, “Mank” hace más justicia con la verdadera Davies que el personaje inspirado en ella que aparece en “Ciudadano Kane”, Susan Alexander. “Marion tenía otras dimensiones, era inteligente, impulsiva, amable y honesta”, subraya.

Gary Oldman se pone en la piel del mordaz, idealista y alcohólico Herman Mankiewicz, que escribió el guión inicial de “Ciudadano Kane” encerrado en un rancho en las afueras de Los Angeles con la asistencia de su secretaria y taquígrafa Rita Alexander (Lily Collins).

“Rita Alexander fue un personaje real pero no he encontrado mucho sobre ella”, ha señalado a Efe Collins (“Emily en París”). “En todo caso no era una estrella de Hollywood, sino una mujer trabajadora que fue a parar a la industria del entretenimiento pero que no tenía miedo de decirle a su jefe lo que pensaba a la cara”.

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El guión inicial de “Mank” no es del director de “Seven” (1995) o “El club de la pelea” (1999) sino de su padre, Jack Fincher, fallecido en 2003, que lo escribió en la década de los 90 pero nunca se rodó.

La trama deja claro que fue Herman Mankiewicz, quien conoció a fondo tanto a Hearst como a Davies e imagina las diferencias que pudo haber entre el guionista y el magnate a la luz de una campaña promovida desde los estudios de Hollywood contra el escritor y político progresista Upton Sinclair.

El tema sale a la luz en una de las escenas más memorables del filme, en la que un Mankiewicz borracho pero lúcido pronuncia un monólogo con alusiones al Quijote que podría valerle un Oscar a Gary Oldman y que según han contado los actores del reparto hubo que repetir decenas de veces.

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David Fincher, en su regreso triunfal al largometraje luego de seis años, aborda una historia tan célebre como la misma película "El ciudadano".

“Todo el mundo sabe que David (Fincher) hace muchas tomas, yo lo había oído antes de trabajar con él”, señala Seyfried, “pero no es algo tan agotador como suena, en realidad es un lujo porque los actores no solemos disponer de tanto tiempo para hacer una escena, por cuestiones presupuestarias”.

Fincher “respeta a los actores más que mucha otra gente que he conocido, y es muy meticuloso por una razón, quiere contar su historia y sabe cómo hacerlo, así que hay que dejarlo porque sus historias son maravillosas y él es un genio”, añadió la actriz estadounidense.

“Mank” también muestra cómo Herman Mankiewicz introdujo en la industria a su hermano menor y a la postre el más conocido de los dos, Joseph Mankiewicz (Tom Pelphrey), director y guionista de clásicos como “Eva al desnudo” (1950) o “La condesa descalza” (1954).

Pelphrey (“Ozark”) asegura que gracias a esta película tuvo acceso a la correspondencia entre los dos hermanos, cuando Joseph era sólo un adolescente. “Me di cuenta de que su hermano mayor realmente forjó su carácter, y lo que él llegó a ser fue gracias a esa influencia”, subraya.

Producida bajo el paraguas de Netflix, con este filme la empresa presidida por Reed Hastings vuelve a retar a la industria de Hollywood colocándose entre las películas del año y favoritas para los Oscar, al igual que hizo con “Roma” (2018) de Alfonso Cuarón o “El irlandés” (2019) de Martin Scorsese.

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De derecha a izquierda: Charles Dance y Arliss Howard como William Randolph Hearst y Louis B. Mayer, respectivamente.

Fincher, director de éxitos como “Zodiac”, “Alien 3” y “Seven”, no rodaba un filme desde 2014 cuando dirigió “Perdida”. El también director de “La red social” se mostró crítico de la industria. “En ocasiones, a menos que estés haciendo una película del tipo «cajita feliz», a pocos le interesa”. “La única razón por la que tenemos este tipo de conversaciones es por la falta de imaginación por parte de las personas que han modificado el comportamiento de las expectativas de la audiencia”, señaló Fincher. “En realidad no soy sólo un jodido amargado. Soy un jodido amargado, pero informado”.

“MINDHUNTER", UNA VUELTA DE TUERCA AL THRILLER

“Mank” es la primera película de David Fincher desde “Perdida”, seis años en los que el cineasta no estuvo presente en los cines, pero sí en streaming. Fincher comenzó en 2017 la aventura de “Mindhunter”, una original serie que también está disponible en Netflix y que aprovechó el boom del “true crime” dándole una nueva perspectiva: agentes que no persiguen a nuevos asesinos en serie, sino que estudian a los ya conocidos para entender cómo funciona su mente.

Mindhunter | Tráiler oficial | Netflix

   Pero, según advirtió Fincher, es difícil que el envío tenga una tercera temporada. Una de las razones es que ha acabado completamente exhausto. “«Mindhunter» ha sido un trabajo a tiempo completo al que he dedicado mis últimos tres o cuatro años”, cuenta sobre la serie, que hereda los mejores aspectos de algunos de sus thrillers en la gran pantalla, de “Seven” a “Zodiac”, y se convirtió rápidamente en una de las mejor valoradas de la plataforma.

 “La tragedia de «Mindhunter» es que a su público le gusta y mucho, por eso le hemos dedicado el esfuerzo que le hemos dedicado, pero eso conlleva un costo: era una serie cara y no creo que nunca llegáramos a las cifras de audiencia de otras series como «House of Cards»”.

En lo que respecta a las series, ya tiene algunas ideas sobre la mesa: “Con un amigo estamos desarrollando un musical, también estoy trabajando en un proyecto de animación adulta, muy, muy adulta... También tengo ideas para películas que pueden dar pie a una serie, porque no quiero decir que es un un enorme y carísimo piloto que se convierte en una serie: me gusta más decir que es una película que nos lanza a un mundo que después podemos explotar a nuestro antojo y llegar a conocer mucho mejor, en el que personajes que parecen no secundarios, sino terciarios, pueden tomar el primer plano”.