Jueves 16 de Abril de 2009
La más importante noticia de la pasada Semana Santa se produjo en Rosario, Santa Fe, Argentina. El padre Ignacio Periés, un sacerdorte del catolicismo carismático, reunió en su Vía Crucis anual a 250.000 personas (dato de la policía provincial). Tamaña manifestación de fe en Cristo, en torno a la idea de la sanación y apuesta a la esperanza, no estuvo en la primera página de ningún diario de tirada nacional ni tampoco en el la recurrencia rotativa que noticias negativas tienen en radio o televisión con matriz en Buenos Aires. Se trata de un acto de manipulación mediática por omisión, no digo que deliberada ni artera pero sí reprochable. Producto de un país que en su Constitución se proclama federal pero que en muchos casos sigue siendo perversamente unitario. Las Pascuas siguen constituyendo un acontecimiento de gran vigencia universal no sólo por su connotación religiosa sino también sin ella por uso y costumbres. Los medios de todo el mundo la escogen como tema central por unas horas. Argentina pudo destacarse por un hecho masivo de gran protagonismo. No pudo ser porque Dios está en todas partes pero parece que sólo sigue atendiendo en Buenos Aires.
Elbio Martínez,
DNI 6.137.148
elbiopdp@arnet.com.ar