Miércoles 07 de Octubre de 2009
Una composición amplia y heterogénea, de marcada oposición al gobierno nacional, dominó la manifestación que se realizó ayer en Rosario a favor de la libertad de expresión y en contra de la ley de medios audiovisuales que impulsa la administración kirchnerista.
Alrededor de 2.000 personas se congregaron en el Parque Nacional a la Bandera, convocadas por un grupo de estudiantes sin filiación partidaria y que se valieron de Internet para amplificar su rechazo a la ley que el viernes se dispone a votar el Senado.
La frescura y espontaneidad de la manifestación contrastó con la que quisieron imponer un pequeño grupo de estudiantes de izquierda, que están a favor de la ley de medios, y que fueron a confrontar con la intención de romper el acto. El cordón policial, pero sobre todo la indiferencia de los que se manifestaban serenamente y en paz, evitó que gane la intolerancia. Ese grupo, como ya es costumbre, se quedó ladrando odios a la luna.
Llama la atención que jóvenes que nacieron y se educaron en democracia, tengan tanto desprecio por la opinión del otro y pretendan imponer su voluntad a fuerza de insultos y agresiones.